Los sobrevivientes del terremoto en Indonesia permanecen en las calles por miedo a experimentar nuevas réplicas. Decenas de heridos han sido atendidos en exteriores porque los hospitales están colapsados.
El último recuento de las autoridades indica que 98 personas han perdido la vida a causa del terremoto de magnitud 6,9 que golpeó a Indonesia el domingo, 5 de agosto.

Sin embargo, es altamente probable que el número de fallecidos aumente próximamente debido a que 13.000 edificaciones registraron daños graves, además, las tareas de búsqueda se producen lentamente porque no hay suficiente maquinaria pesada en el país.

Entretanto, miles de personas permanecen en las calles. Prefieren las improvisadas tiendas de campana ante las constantes réplicas del movimiento telúrico. Según la Agencia de Meteorología, Clima y Geofísica, se han registrado al menos 130, varias de ellas con una magnitud superior a 5.

Autoridades trabajan para evacuar a miles de personas

El presidente Joko Widodo pidió este lunes a todas las agencias responsables que hagan sus mayores esfuerzos para evacuar “tan pronto como sea posible” a más de 1200 locales y turistas de las islas de Lombok y Bali.

En el aeropuerto de Mataram se encuentran cientos de extranjeros e indonesios que buscan salir de la zona afectada. El terminal aéreo tuvo que ampliar sus operaciones y trabajar sin descanso desde que se registró el terremoto.

Las autoridades han organizado a los viajeros por nacionalidades para facilitar la evacuación. Maude Poggiali, una turista francesa, destacó que “infortunadamente esta era mi primera vez en Indonesia y creo que será la última para mi familia”.

Por su parte, Daniel Hampson, un joven proveniente de Reino Unido, indicó que “solo quiero salir, llegar a un lugar seguro, un lugar donde sepa que no hay riesgo de catástrofes naturales”.

Hospitales desbordados en Lombok

Entretanto, decenas de heridos han tenido que ser atendidos en hospitales improvisados en exteriores porque los centros médicos que quedaron en pie tras el terremoto están desbordados.

“Vamos a atender a los pacientes en el parqueadero del hospital y en los parques. Construimos tiendas de atención para emergencias para poder revisar a todas las personas que lo necesitan”, señaló Ketut Sudartana, director médico del Hospital de Sanglah.

El movimiento telúrico se presenta luego de que este 29 de julió se registrara otro sismo de magnitud 6,4 que dejó al menos 17 fallecidos y más de 300 lesionados.

Con Reuters