PIJIJIAPAN.- A las 03:00 horas de este viernes, la caravana migrante partió de Pijijiapan con rumbo al municipio de Arriaga, ambos en Chiapas, ubicado a 96 kilómetros de distancia.

Aunque algunas personas adelantaron el camino a pie, el grueso del contingente se quedó a la espera de poder abordar un vehículo que los trasladara a cambio de 50 pesos o de manera gratuita “colgados” en camiones de carga, lo que genera por algunos momentos caos entre la multitud.

En la carretera, centenares de personas esperan por un “aventón”, ante la incertidumbre y desesperación algunos se paran frente a los autos, ofrecen dinero o trabajo para poder subirse, sin embargo, policías municipales y federales los dispersan.

Los migrantes suplican humanidad y solidaridad, argumentan estar muy cansados, cuando los autos los recogen se alegran y llaman a otros para abordar, pero ante el rechazo de algunos automovilistas, vociferarán contra ellos.

La caravana da prioridad a las mujeres y niños, avientan carreolas y maletas y después suben a lo alto de los transportes de carga atestados.