CIUDAD DE MÉXICO.- El pleno de la Cámara de Diputados aprobó este martes reformas a la Constitución que eliminan el fuero al presidente de la República, y a toda la clase política, pero crean una nueva figura protectora, denominada “inmunidad constitucional”.

Esto fue con 469 votos a favor, tres en contra y seis abstenciones.

Con modificaciones a seis artículos -38, 61, 110, 111, 112 y 114- los legisladores avalaron un dictamen que establece ahora que “el presidente o la presidenta de la República, las y los diputados y senadores, las y los ministros de la Suprema Corte, las y los magistrados del Tribunal Electoral, la o el Fiscal General de la República, las y los consejeros del INE, gozan de inmunidad y, por tanto, no pueden ser privados de su libertad durante el tiempo en que ejercen su cargo, salvo que exista una sentencia condenatoria en su contra…”.

Es decir, ningún funcionario público podrá ser detenido por la acusación de algún delito, y a través de la también llamada “inmunidad procesal” podrá seguir todo el proceso en libertad, “como mecanismo para evitar la persecución política y evitar el riesgo de inestabilidad en la función pública”.

“Las y los gobernadores y la o el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, quienes también gozan de inmunidad, son sujetos de proceso penal por la comisión de delitos federales. Cuando se dicta sentencia condenatoria, el juez comunica a la Legislatura respectiva el retiro de la inmunidad y la separación de cargo.

“Los diputados y los magistrados de los tribunales superiores de justicia de las entidades federativas gozan de inmunidad. Cuando el juez dicta sentencia condenatoria por delitos federales, este mismo comunica al órgano respectivo el retiro de la inmunidad y la separación del cargo del sentenciado”.

También, la reforma retira de la Constitución el fuero que protege a los funcionarios públicos y permitirá juzgar al presidente, gobernadores, funcionarios públicos y legisladores por cualquier delito, “sin necesidad de autorización del Congreso de la Unión o los congresos estatales”.

El fuero permite hasta ahora que ningún funcionario público federal pueda ser juzgado, si la Cámara de Diputados no inicia un juicio de procedencia para el retiro de esa protección, lo que se ha constituido en un mecanismo que favorece la impunidad.

Para el PRI, esta reforma “es solo una simulación y un engaño a 30 millones de mexicanos que dieron su confianza a Morena, porque los funcionarios seguirán gozando de privilegios”, expuso en tribuna la diputada María Alemán Muñoz.

El diputado Gerardo Fernández Noroña, del PT-Morena, anunció su voto en contra de la reforma, y argumentó que con esta “vamos a entregar atado de pies y manos al presidente electo a la oligarquía, al Poder Judicial y a los adversarios del pueblo”.

Criticó a la mayoría de Morena por su “irresponsabilidad” y los llamó a que “con esa misma fuerza defiendan la pensión a los adultos mayores a los 65 años” y que no la suba a los 68.

El panista guanajuatense Ricardo Villarreal pidió a Morena que “ojalá y el presidente electo recapacite y deje de decir que perdonará a los corruptos. Eso no solamente es ilegal sino también es inmoral”.

Por Morena, el diputado Horacio Duarte expuso en la tribuna: “El gran reto para todo funcionario público será caminar por las calles sin guaruras, sin fuero. Ya quisiera ver cuántos que ahora se desgarran las vestiduras aguantarían siquiera media cuadra caminando en su colonia, en su pueblo o en su municipio. Pero se acabó”.