“El Chacal” de la Obregón

El plan sonaba perfecto en la mente de un jovencito de 18 años, quien
se quedaba a dormir en una carnicería, junto a los dos hijos del
dueño: Tomar el dinero de la caja registradora, durante la madrugada.
Con lo que no contaba era con el ruido que haría la máquina al ser
abierta.

La vergüenza de verse descubierto como un ladrón, de quedar exhibido
como el traicionero que mordió la mano que le ayudó, hizo que Ignacio
Ulloa Ocegueda, le clavara un cuchillo a René Reyes Meza de 14 años,
que hacía el intento por despertarse, tras el ruido de la máquina
registradora.

Ese trajín provocó que el otro hermano, también de nombre Ignacio –de
17 años-, despertara y corriera hacia al teléfono para pedir auxilio,
pero el victimario lo alcanzó para golpearlo en la mano con un hacha
pequeña de carnicero; ambos forcejaron, lo que causó una lesión en el
homicida, pero no fue suficiente porque el crimen se consumó y pasó a
ser el más sonado en la historia del viejo Mexicali (este artículo
rescata el hecho –con testimonios fiables- que forma parte del
imaginario colectivo):

La madrugada del jueves 13 de julio de 1961, dos jovencitos fueron
brutalmente asesinados, la prensa haciendo eco de la sorprendida
comunidad, bautizó al responsable como “El chacal de la Obregón”,
porque los hechos ocurrieron en la carnicería “Rosas” ubicada en esa
tradicional avenida, esquina con calle “C”.

Ignacio Ulloa Ocegueda era un joven tímido del que se sabía poco,
salvo que provenía de una familia disfuncional, tenía varios hermanos
entre ellos Jaime “El Chocomil” un fisicoculturista y Teresa, parte
importante de la trama. Ulloa entabló amistad con un grupo de
jovencitos que se reunían en los abarrotes “El Faro”, ubicado por la
calle “I” esquina con “Herreros” en la colonia Industrial.

En pleno apogeo del “rock and roll”, los jóvenes formaron el grupo
“Los Little Boys”, que llegó a tocar en varias estaciones de radio,
integrado entre otros, por Victor Martínez Rodríguez y liderado por
Idelfonso Miramón Corral (a la postre, miembro fundador de “Los
Moonlights”), “El Chacho” para sus familiares y amigos cercanos, “El
Cepillo”, para la gente del barrio.

Pocos saben que como parte de las investigaciones del crimen, la
autoridad citó a declarar al “Cepillo”, novio de Teresa, que a su vez
también era pareja de Ignacio Reyes Meza. En varias ocasiones ambos
llegaron a los golpes, e incluso días antes del 13 de julio, el
“Cepillo” acudió a la carnicería a retar a Ignacio, pero fueron
tranquilizados por la mamá de los Reyes Meza.

Del “Chacal”, se dijeron muchas cosas, entra las que sobresalió su
presunta homosexualidad, ingrediente que para muchos explicaba la
crueldad de los asesinatos, pero de eso no se tiene constancia. El
hecho de que durmiera en casa ajena, se explicaba por la
disfuncionalidad familiar, ya que tiempo atrás se le permitió dormir
en un pick up Ford modelo 1935, propiedad de Victor Martínez de la
Torre, aunque también habría pernoctado en una oficina pública. Hoy,
de 75 años, dicen que reside en un pueblo de Sonora.

vicmarcen09@gmail.com