El martes 8 de noviembre de 2016, la noticia llegaba a Estados Unidos y a todo el mundo: el millonario hombre de negocios Donald Trump, del Partido Republicano, le ganaba la contienda presidencial a Hillary Clinton, con lo que llegaba a su fin la continuación en el poder del Partido Demócrata.

Han pasado casi dos años de esa elección y EU se prepara para otra contienda electoral que puede ser igual de importante que la elección presidencial de 2016.

La elección intermedia en Estados Unidos –que lleva ese nombre porque se hace a mitad del mandato del presidente en turno- se llevará a cabo el martes 6 de noviembre, en la cual se elegirán los 435 lugares en la Cámara de Representantes (el equivalente a la Cámara de Diputados en México), 35 de los 100 senadores que conforman la Cámara Alta, 36 gobernadores de estado y 3 gobernadores de territorios anexos a EU.

Esto quiere decir que tendrá que renovarse gran parte del poder legislativo en Estados Unidos. El Congreso actual es de color rojo: tanto la Cámara de Representantes como el Senado tienen mayoría del Partido Republicano, lo que le ayuda a la administración de Trump a pasar proyectos de ley con un poco más de facilidad. Y justo aquí radica la importancia de la elección intermedia, pues podría interrumpir objetivos clave de Trump, como el financiamiento del muro, el endurecimiento de la ley de inmigración y cancelar completamente la ley de salud Obamacare.

De acuerdo con encuestas del sitio RealClearPolitics, la Cámara de Representantes sería el primer dolor de cabeza para Donald Trump tras la elección intermedia. ¿Por qué? La cámara baja del Congreso de EU se conforma actualmente por 193 legisladores demócratas, 236 republicanos y 6 vacantes. Las encuestas muestran que el Partido Demócrata tendría más lugares que el Partido Republicano luego del martes: 203 contra 194. Las otras 38 curules siguen muy disputadas y podrían ser para cualquier partido, aunque se prevé que los demócratas sean los que alcancen el número mágico de 218, pues es con el que se logra mayoría.

De acuerdo con el sitio web del Gobierno de Estados Unidos, la Cámara de Representantes tiene el poder de presentar proyectos de ley, los cuales serían aprobados por la mayoría que resultaría de la elección intermedia del martes. Estos proyectos después tienen que pasar al Senado para ser votados; aquí es donde los republicanos seguirían teniendo ventaja y donde se equilibraría la balanza a favor de Trump.

La actual Cámara alta está compuesta por 51 senadores republicanos, 47 demócratas y 2 independientes (Bernie Sanders y Angus King, quienes se decantan por el Partido Demócrata). Las encuestas de RealClearPolitics indican que, hasta el 5 de noviembre, la elección dejaría 50 senadores republicanos, 43 demócratas y todavía 7 asientos están muy disputados para saber el resultado.

El Financiero