El gran ausente

Para propios y extraños, políticos o ciudadanos, panistas o sin partido; para todos a quienes les apasiona el tema electoral, es un secreto a voces que el gran ausente en este proceso 2019 en Baja California, es sin lugar a dudas un personaje que ha dejado huella en la arena política, sobre todo en Mexicali.

Muchos honran su nombre, valoran su entrega; según otros no respondió a las espectivas de los bajacalifornianos, pero así es esto de la política, los que la entienden y cumplen con profesionalismo su gestión, deben mimetizarse y ser tanto heroicos, como villanos.

Me refiero a Jaime Rafael Díaz Ochoa quien desde joven, orgulloso de su padre, luchaba junto a él en aquellas reyertas de panistas contra el sistema gubernamental priísta, cuando la constante se llamaba “derrota”, lucha que lo forjó y de la que aprendió que nunca hay que rendirse.

El éxito político de Jaime Díaz es tangible.

Hizo sus pininos en la administración pública como Recaudador de Rentas del Estado en el año de 1989 y un año más tarde ya firmaba como Director de Ingresos del Gobierno de Baja California para llegar a la propia Subsecretaría de Finanzas del Gobierno Estatal.

Su disciplina y la certidumbre de su objetivo político lo llevó al mando principal de la Dirección de Seguridad Pública Municipal a partir de 1995 y dos años después es designado Secretario General del Ayuntamiento, “el segundo de a bordo” en la alcaldía.

A partir de ahí, vino lo bueno:

En 2001 fue electo Presidente Municipal de Mexicali gestión que concluyó en el 2004. En esta gestión, Jaime Rafael rompió paradigmas y se fue a lo grande. Mediante alianzas con ciudadanos y empresarios de diferentes ideologías, organizó el evento internacional denominado “La noche del Sol, Pavarotti Sin Fronteras”, en la Laguna Salada como parte central de la Celebración del Primer Centenario de Mexicali, encabezando el Patronato que tuvo a cargo tal conmemoración.

El horizonte político del mexicalense se ampliaba por lo que en el año 2006 es electo Senador de la República en la LX Legislatura posicionándose como Presidente de la Comisión de Asuntos Fronterizos, Zona Norte entre otras importantes comisiones.

Para finales del 2013, Díaz Ochoa vuelve a ganar con amplio margen, la candidatura a la Presidencia Municipal de Mexicali, trienio en el que logra realizar una tarea digna, luego de afrontar una pavorosa herencia financiera de su antecesor Francisco Pérez Tejada Padilla, con adeudos millonarios a ISSSTECALI y proveedores, amén de las catastróficas condiciones de la infraestructura de la ciudad.

El ex alcalde, ex senador y otra vez ex alcalde, tiene aún fuerza política, tan es así que, precisamente en medio del proceso electoral actual, se escuchan los estruendos de los cohetes mediáticos, el furor del fuego amigo, avivado por los vientos resentidos.

Ante todo este panorama, Jaime, el hombre, el político, decide guardar las armas, pero seguramente no por largo período. Al tiempo.