Estados Unidos, que impulsa la salida del poder de Nicolás Maduro en Venezuela, revocó las visas de otros 340 allegados al mandatario, y no descartó agregar más a la lista de sanciones.

Las últimas revocaciones, entre las que están las visas de 107 exdiplomáticos y sus familiares, elevan el total a más de 600 desde finales de 2018, dijo el portavoz de la diplomacia estadounidense, Robert Palladino.

“Desde el lunes revocamos 340 visas y la revocación de visas adicionales está bajo consideración”, señaló en rueda de prensa. El delegado del secretario de Estado, Mike Pompeo, para la crisis venezolana, Elliott Abrams, había advertido el martes que se emitirían “revocaciones de visas adicionales” contra personas cercanas a Maduro.

Estados Unidos aplica sanciones a funcionarios y exfuncionarios venezolanos por corrupción, narcotráfico y abusos de los derechos humanos desde 2015, cuando declaró a Venezuela “una amenaza para la seguridad nacional”. Pero desde agosto de 2017 endureció las medidas económicas y diplomáticas contra autoridades venezolanas, entre ellos el propio Maduro y otros altos cargos.

Washington está considerando imponer sanciones financieras que podrían prohibir que Visa, Mastercard y otras instituciones financieras procesen transacciones en Venezuela, dijo un funcionario.