Las Grandes Ligas de Estados Unidos firmaron un acuerdo con la Federación Cubana de Béisbol que permitirá a los jugadores de la isla firmar con cualquier equipo de Estados Unidos sin necesidad de desertar de su país, dijo el miércoles el vicecomisionado de la MLB, Dan Halem.

El acuerdo da un marco seguro y legal para que los cubanos lleguen a las Grandes Ligas sin tener que recurrir a viajes peligrosos a través de traficantes., es decir, de forma ilegal.

Según el acuerdo, que marca una luz de esperanza en las complejas relaciones entre Washington y La Habana, los equipos de la MLB pagarán a la Federación Cubana de Béisbol un porcentaje del bono otorgado a un jugador, sostuvo Halem.

“Nuestro principal objetivo en este acuerdo es proporcionar a los jugadores de Cuba un camino a las Grandes Ligas sin tener que soportar las dificultades que muchos de nuestros jugadores ya han experimentado, dijo Halem a Reuters.

Cuba calificó el acuerdo como “histórico” luego de tres años de negociación. Los jugadores de la isla “podrán desempeñarse en la liga profesional estadounidense sin perder su residencia en Cuba, ni su vínculo con el béisbol cubano”, dijeron las partes en un comunicado.

Peloteros cubanos como Yuliesky Gurriel, de los Astros de Houston, y José Dariel Ábreu, de las Medias Blancas de Chicago, tuvieron que desertar para alistarse en equipos de Grandes Ligas.

El texto precisa que los jugadores cubanos contratados mayores de 25 años o seis años de servicio en la liga local tendrán la libertad de firmar con los equipos de las Grandes Ligas, señaló Halem, quien aclaró que otros peloteros primero tendrán que pedir permiso. Si desertan deberán enfrentar un periodo de espera de uno a dos años, aclaró.

La Federación Cubana se convierte en la cuarta en alcanzar un acuerdo de esta naturaleza con la MLB, junto a las de Japón, Corea del Sur y China, de acuerdo a un comunicado de las Grandes Ligas.

El acuerdo marcará la primera vez en las casi seis décadas desde la revolución de 1959 que los cubanos pueden firmar legalmente con cualquiera de los 30 equipos de Estados Unidos, a pesar del deterioro en relaciones bilaterales desde que el presidente republicano Donald Trump llegó a la Casa Blanca.

“Durante años, las Grandes Ligas de Béisbol han estado tratando de poner fin a la trata de jugadores de Cuba por parte de organizaciones criminales (…). Creemos que este acuerdo logra ese objetivo”, dijo Robert D. Manfred Jr, comisionado nacional de béisbol de Estados Unidos.