Los menores de edad están cada vez más expuestos a los juegos de video, razón por la que los padres de familia o tutores deben estar al pendiente sobre la temática de los mismos, para evitar exponer a los infantes a situaciones adversas.

El doctor Fernando Martínez Angulo, director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 34 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tijuana, explicó que los videojuegos ofrecen aspectos positivos y negativos para el desarrollo del infante.

Indicó que por tal motivo los padres deben estar al tanto de los niños, escoger con ellos las consolas, los juegos a desarrollar y su contenido, así como vigilarlos cuando los utilizan.

Dijo que los videojuegos están clasificados para determinadas edades, por lo que es importante que los adultos consideren este dato para que sus hijos tengan acceso a los adecuados de acuerdo a la edad, capacidad y habilidades de los menores.

Martínez Angulo agregó que deben establecerse reglas en cuanto al tiempo y horario para la utilización de tabletas y celulares inteligentes, ya que si no se establece un control, podrían caer en una adicción al juego.

Además de este riesgo, existe la posibilidad de que tengan acceso a información no apta para los menores en caso de no tener supervisión, en tanto que excederse en su uso, representa el riesgo de adoptar malas posturas ergonómicas, modificar su estructura corporal por no sentarse correctamente y pasar largos lapsos de tiempo en una posición incorrecta. Las consecuencias pueden ser dolores de espalda, de cabeza y resequedad de ojos, entre otras.

En caso de desarrollar una adicción, los pequeños experimentan aislamiento social, rechazan jugar con otros niños, lo que implica nula actividad física, generando problemas de sobrepeso y obesidad, además de conductas agresivas.

Agregó que los videojuegos no son del todo negativos, porque con control y supervisión, ayudan a los menores a desarrollar habilidades, destrezas y actitudes; reflejos, agilidad mental, originalidad y creatividad.