Por Exaltación González

Óscar Vega Marín, Jaime Bonilla y Enrique Acosta Fregoso serán los protagonistas de la cartelera electoral con vistas a la elección de Gobernador el próximo domingo 2 de junio. Que va a suceder de aquí a esa fecha, lo cierto es que nadie lo sabe.

Los 3 son políticos con vasta experiencia y tienen un colmillo largo y retorcido en el arte de la política. Todo se puede esperar en los próximos 97 días.

Los bajacalifornianos se preparan para estar en primera fila con el fin de ser espectadores de esta “película de corte electoral” que bien podría titularse “La Tormenta que se Avecina”.

Por un lado Jaime Bonilla, quien siente que va en “caballo de hacienda” a la gubernatura de Baja California, más allá de preparar su campaña, lo que en realidad está trabajando es lograr que el periodo gubernamental de amplíe de 2 a 5 años.

Ciertamente las encuestas le dan una amplia ventaja, pero no por ello se debería de confiar tomando en cuenta que hay un viejo y conocido refrán que dice “del plato a la boca, se cae la sopa”.

Ninguna elección es igual a otra.

2019 no es 2018, y además Bonilla no es Andrés Manuel.

Aquí en Baja California, Morena ha sido severamente criticada por propios y extraños por la opacidad en su método para seleccionar a sus candidatos a munícipes y diputados locales. Nadie puede negar la fuerte división interna que esto ha provocado en el morenista partido.

Por su parte Óscar Vega Marín, será el candidato del PAN, pero no de Kiko Vega.

Óscar Vega se ha abierto camino dentro PAN a la candidatura desde los grupos panistas de oposición a la corriente azul que gobierna en estos momentos en Baja California. Aun cuando se le ha señalado y criticado por formar parte del equipo político del exgobernador Guadalupe Osuna Millán y por ende del expresidente Felipe Calderón, Oscar Vega se ha mantenido firme dentro del panismo y hoy por hoy es el candidato a Gobernador.

El hecho de que no se le vincule de manera directa con el grupo gobernante es una ventaja para su campaña. El resultado dependerá de su discurso y su capacidad para convencer a un electorado que cada día es más incrédulo.

Mientras tanto Enrique Acosta Fregoso es un político con muchas millas corridas.

A lo largo de 30 años, Acosta Fregoso se ha convertido en ocasiones en un verdadero “dolor de cabeza” para los gobiernos panistas, particularmente para Eugenio Elorduy Walther, cuando Acosta era diputado local y se dio la famosa “noche de las patadas”.

Hace apenas unas cuantas horas dio muestra de la capacidad que tiene para lograr lo que pretende: venció fácilmente a la exdiputada local y federal Nancy Sánchez Arredondo en la búsqueda por la candidatura priista a la gubernatura al conseguir una alianza maquiavélica con el dirigente del PRI en el estado David Ruvalcaba.

Aunque todavía falta por conocer dos nombres más de personas que irán por la gubernatura, lo cierto es que estos “actores de la política” serán los protagonistas de la próxima película electoral.
Jaime Bonilla, Oscar Vega Marín y Enrique Acosta Fregoso.

¿Usted a quién le va?