Alrededor de las 16:30 horas, partió desde las inmediaciones del Museo Nacional de Antropología e Historia la marcha a la que estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) convocaron y acordaron en el marco de las asambleas locales celebradas en distintas facultades e instituciones de la máxima casa de estudios.

La movilización, que tuvo como destino la plancha del Zócalo, fue con el objetivo principal que sean expulsados los grupos porriles de las escuelas de la UNAM y conmemorar la Marcha del Silencio realizada hace 50 años, cuando entonces era presidente Gustavo Díaz Ordaz.

Los contingentes gritaron consignas y porras, particularmente contra la violencia en los planteles educativos, además de recordar a los 43 desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa.

La movilización también es motivada por la reciente agresión que sufrieron estudiantes del CCH Azcapotzalco el 3 de septiembre por un grupo de presuntos porros frente a Rectoría, en Ciudad Universitaria.

En la marcha participaron estudiantes de diversas facultades, Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) y Escuela Nacional Preparatoria (ENP), de la UNAM, así como otras instituciones educativas como la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), la Universidad Autónoma de Chapingo, profesores y padres de familia.

De manera simbólica, en algunos monumentos importantes de Paseo de la Reforma, los manifestantes guardaron momentos de silencio para recordar también a las víctimas del sismo del 19 de septiembre del año pasado.

Ésta fue la ruta de la marcha, la misma que realizaron los estudiantes en 1968 en la entonces Marcha del Silencio:

Paseo de la Reforma
Avenida Juárez
Eje Central Lázaro Cárdenas
Avenida 5 de Mayo
Plaza de la Constitución

La marcha, por la que se hicieron cortes viales en ambos sentidos de Paseo de la Reforma, se desarrolló de manera pacífica y fue vigilada por elementos de la Policía capitalina y miembros de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), quienes supervisaron que no hubiera alguna arbitrariedad contra los manifestantes.

A la vanguardia de la movilización iban contingentes del CCH Azcapotzalco, del Movimiento Estudiantil de 1968, del Comité por Ayotzinapa y del CCH Sur.

Por dicha movilización, el Servicio de Transporte Colectivo (STC) Metro fue gratuito.