Tu portal de

Noticias en Línea

Mexicali BC:

Noticias
de Ultimo Momento

NO HUBO GANADOR, PERO SÍ UN PERDEDOR


Por Eliott Valdez Montaño

Terminaron los tres debates presidenciales, los encuentros entre los cuatro candidatos a la presidencia que desde una perspectiva personal quedaron a deber, tanto los debates como los aspirantes; sin embargo, en el caso del foro celebrado en Mérida fueron manifiestas mayor cantidad de propuestas, el problema es que por sus características terminarán siendo buenas intenciones.

Pero políticamente, este tercer debate, como los dos que le antecedieron, no dejaron un ganador, ya que los cuatro candidatos (sí, los cuatro) siguieron privilegiado los golpes bajo la mesa sobre las propuestas, las ideas y la coherencia.

Sin embargo, algo muy claro que dejó este encuentro fue un perdedor, llamado José Antonio Meade. El debate de Mérida le ha demostrado al PRI que se ha equivocado al elegir a su candidato a la Presidencia: débil, enredado, que por más intencionado que sea no puede separarse del partido tricolor ni del gobierno tricolor, y que ante tal desesperación no le queda otra idea más que desearle buena suerte a la Selección Mexicana de Fútbol. Es más, iniciar su primera intervención con esto fue lo peor que pudo haber hecho.

Si el ex Secretario de Hacienda pensaba que tras este debate abandonaría el tercer lugar, lamentamos señalar que no, un hombre con una inteligencia y buena voluntad como la suya está pagando el error de abanderar a un partido que tiene muchos pendientes con los mexicanos, y que no ha encontrado una forma de defender lo prácticamente indefendible.

La contienda fue (y a partir de este momento será) entre Anaya y López Obrador, con una seria ventaja para el candidato de Morena y sus aliados, no porque lo diga quien lo escribe, sino porque las preferencias reflejadas en las encuestas así lo muestran; sobre todo, porque la diferencia entre primer y segundo lugar es incluso de dos cifras.

Ricardo Anaya trató de defenderse de las acusaciones de lavado de dinero, los videos de Barreiro, etc., sin embargo, requerirá de una estrategia mucho más contundente para que entre la sociedad quede muy claro si está involucrado o no en estos señalamientos lanzados por el PRI, auxiliado por el aparato de gobierno, léase la Procuraduría General de la República.

¿Y El Bronco? Por supuesto que fue la parte cómica del debate, y aunque pensemos que terminará siendo una candidatura de ornato, también se debe reconocer, desde la perspectiva de quien esto escribe, que fue un Jaime Rodríguez diferente al de los demás debates, un poco (y lo reiteramos: un poco) más propositivo con algunos comentarios, sobre todo cuando se refirió al tema educativo; pero insistimos, no pasará de ser una aspiración para la anécdota.

La falta de propuestas concretas prevaleció en el foro: nombres de próximos funcionarios en CONACYT que nadie pidió; tablets y celulares para todos; acabar la corrupción como solución a todos, absolutamente a todas las propuestas; más becas, tarjetas y asistencialismo como respuesta a la pobreza, lo único concreto fueron los ataques entre candidatos, y precisamente porque eran directos entre ellos.

Si después de este debate usted ya decidió su voto, qué bueno, ojalá que estos ejercicios hayan contribuido para tomar su resolución final. Si como un servidor todavía no lo decidimos, nos quedan 19 días para pensar, repensar, reflexionar nuestra determinación en la mampara.

Estamos hablando de un país que en los próximos seis años enfrentará más corrupción, el embate de un vecino que pretende romper el acuerdo comercial más importante para México, que seguirá incrementando el número de pobres, violencia e inseguridad; y que a pesar de que han pasado tres oportunidades para conocer a los candidatos, todavía no logran convencer a los indecisos, entre los que se tiene que reconocer, se encuentra el que esto escribe.
 

Fecha de publicación: 13-06-2018


Comentarios:


Otras noticias:

<