Con una votación abrumadora, la Asamblea General de la ONU aprobó una solicitud donde pide al gobierno de Estados Unidos poner fin al bloqueo económico que ejerce contra Cuba desde hace más de medio siglo.

En el texto presiona a Washington para retirar el embargo además de presionar a La Habana para que mejore su historia en materia de Derechos Humanos.

Pese a que esta votación es un paso significativo, el único organismo que puede levantar el bloqueo económico contra Cuba es el Congreso de Estados Unidos.

Estados Unidos e Israel votaron en contra de la resolución, que fue aprobada por 189 países. Ucrania y Moldavia se abstuvieron.

Mientras tanto, Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, comentó a la Asamblea General que la resolución es una oportunidad para que los países “sientan que pueden meter el dedo en el ojo a Estados Unidos”.

“Pero no están lastimando a Estados Unidos cuando hacen esto. Literalmente están lastimando al pueblo cubano al decir leal régimen que su trato hacia su gente es aceptable”, dijo Haley antes de la votación.

Estados Unidos ha votado sistemáticamente en contra de las resoluciones de la ONU durante 24 años, pero se abstuvo por primera vez en 2016 al término del Gobierno de Barack Obama, quien impulsó una relación más estrecha entre Washington y La Habana.

No obstante, las relaciones se han deteriorado drásticamente desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos en enero de 2017, al reforzar las restricciones comerciales y de viajes que Obama había flexibilizado.

Estados Unidos votó en contra de la resolución de la ONU el año pasado junto con su aliado Israel. Los 191 miembros restantes de la Asamblea General votaron a favor.

Este año, Estados Unidos propuso ocho enmiendas a la resolución, incluido un llamado a Cuba a “otorgar plenamente a sus ciudadanos derechos y libertades civiles, políticos y económicos reconocidos internacionalmente, entre ellas la libertad de reunión, la libertad de expresión y el libre acceso a la información”.

Sin embargo, todas las enmiendas fracasaron después de que más de 113 países votaron en contra. Solo Estados Unidos, Israel y Ucrania votaron a favor de las ocho modificaciones y más de 65países se abstuvieron.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, dijo el jueves que el Gobierno de Estados Unidos carece de la “autoridad moral” para criticar a su país y a otros países en materia de derechos humanos.

“El embargo es una violación de los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas y del derecho internacional”, dijo antes de la votación. “Es un acto de agresión y un acto de guerra económica que trastorna la paz y el orden internacional”.

El mes pasado, Estados Unidos lanzó una campaña en la ONU diseñada a resaltar la difícil situación de los presos políticos cubanos. Sin embargo, diplomáticos cubanos y bolivianos interrumpieron la iniciativa gritando, cantando y golpeando sus manos en los escritorios.

Excelsior