Por Jorge Morán

El sujeto responsable del secuestro y posible abuso sexual de un menor de edad, a quien se le refiere por el nombre de Luis Alberto, no había cumplido con un perfil criminológico apto en las evaluaciones proporcionadas al juez previo a su liberación en diciembre de 2017.

Tras su detención a mediados del mes de junio, trascendió la información de que el sospechoso de 50 años de edad contaba con antecedentes de privación de la libertad y violación de un menor, delitos por los cuales se le había condenó a 16 años de prisión en mayo de 2005.

Sin embargo el sujeto quedó en libertad el pasado mes de diciembre, volviendo a cometer los mismos crímenes, inclusive con el mismo modus operandi, tan solo unos meses después.

“Nosotros hacemos un informe al juez y si se avisó que tenía en el perfil que participó en tareas, conducta, todo lo llevo a cabo, pero en el perfil criminológico no lo aprobó”. Declaró David Limón Grijalva.

El Subsecretario del Sistema Estatal Penitenciario explicó que las evaluaciones de los reos se realizan de manera constante por parte de cada una de las áreas técnicas que conforman de la institución, cuyas observaciones son proporcionadas a un juez al momento de solicitarse algún tipo de beneficio.

En este caso, afirmó, la información entregada al juez manejaba que Luis Alberto no había aprobado el área que corresponde al perfil criminológico.

Así mismo indicó que anteriormente era el mismo Sistema Penitenciario quien estaba a cargo de decidir si una persona obtenía algún beneficio o era puesto en libertad, labor que ahora recae en un juez de ejecución, quien determina con base a su criterio, a lo que ve y a las pruebas presentadas por el abogado defensor.

“Nosotros cumplimos en decir, porque una persona que tenga rasgos criminales en un momento dado puede trabajar, puede estudiar, puede tener un excelente desempeño, pero ya en el fondo de tratamiento no y nosotros si lo tuvimos marcado”. Afirmó.