El Heraldo de México

Para convertirse en la Secretaría del Bienestar Social, la actual Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) sufrirá una “reingeniería” que irá por ajustara tres las subsecretarías, Prospera ya no será el principal programa social y, a partir de diciembre, habrán tres nuevos ejes rectores: social, productivo e indígena.

La próxima titular de esta dependencia, María Luisa Albores González, en entrevista con El Heraldo de México, dio a conocer los nombres de quienes ocuparán las subsecretarias; también adelantó que los principales programas sociales estarán enfocados en adultos mayores, personas con discapacidad, estudiantes, campesinos e indígenas.

¿Cómo va la transición de la dependencia?

Estamos en la reingeniería de lo que será la Secretaría del Bienestar Social. Esta nueva Secretaría tendrá tres ejes de trabajo y éstos estarán en 3 subsecretarías. La primera: la subsecretaría del Bienestar Social, a cargo de los programas sociales, como el de la pensión de adultos mayores, el apoyo a las personas con discapacidad en situación de pobreza y los programas que ya manejaba Sedesol.

Otra subsecretaría tiene que ver con lo productivo, con el desarrollo rural y regional; aquí entra el proyecto de reforestación de un millón de hectáreas y en la tercera subsecretaría entra el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas.

¿Quiénes encabezarán estas subsecretarías?

En la subsecretaría de los programas sociales estará Ariadna Montiel; en la subsecretaría que tiene que ver con lo productivo irá Javier May y llevando todo tema indígena estará el compañero Adelfo Regino.

¿A qué obedece este cambio de nombre?

Van cambios de fondo. Estamos planteando hacer una Secretaría que sea capaz de ver a las personas como sujetos con derechos, participando e incluyéndose en espacios donde se cree democracia, desde sus lugares, es decir, desde el ejido, la ranchería y la Colonia.

¿Cuál sería la diferencia de esta nueva dependencia?

Estamos planteando que en seis años, en un corto plazo, podamos contribuir a disminuir la desigualdad en las zonas más pobres del país y con mayor marginación, por eso conjuntamos la parte productiva.

¿Qué pasará con los actuales programas sociales?

Aún estamos en esa revisión. Ahorita como están, van a continuar. A muchos les inquieta el programa Prospera, pero en eso estamos, aunque sí pensamos en hacer nuevas cosas, para que se vayan escalonando a programas más incluyentes y productivos.

¿Cuántos programas existen actualmente?

Son 18 programas y de éstos programas hay un presupuesto, con cifras del 2017-2018, que alcanzan los 106 mil millones de pesos. De este total, sólo dos programas se llevan 87 por ciento. Los programas son el de adultos mayores, que tiene más de 31 mil millones de pesos y el otro es Prospera.

¿Seguirá esa distribución o cambiará?

En el caso de adultos mayores, se vuelve una pensión universal y eso implica que haya mayor egreso, porque estamos planteando llevarlo al doble. Hoy se dan mil 160 pesos en entregas bimensuales; nosotros estamos planteando irnos al doble, con entregas mensuales.

Actualmente, el universo de adultos mayores es de 5.4 millones, pero nosotros estamos planteando ir a todo el universo y pensamos que llegaremos a 9 millones progresivamente: empezaremos con los pueblos originarios. El tema de las becas a estudiantes también cruzará por esta dependencia.

¿Qué pasará con Prospera?

Va haber algunos cambios, va a transformarse, se plantean cosas nuevas y estamos en eso, en la reingeniería.

¿Habrá auditorías de la actual dependencia?

Se viene la entrega-recepción y seremos muy cuidadosos, pero es una realidad que se trata de una institución que ha lucrado con la pobreza; es una Institución que, a través de sus programas, ha cooptado el voto. De lo que se vaya encontrando se enterará a Andrés Manuel López Obrador y él nos dirá lo que sigue.