Márquez arrancó su carrera como futbolista en 1996 en Atlas, club en el que puso fin a su trayectorias a nivel de clubes 22 años después.

El legendario Hugo Sánchez lo llamó “el estandarte” y “el símbolo del fútbol mexicano”, Ronaldinho lo calificó como “uno de los mejores” con los que jugó y Josep Guardiola explicó que “hace mejores a sus compañeros a través de su juego”: Rafael Márquez, uno de los pocos futbolistas mexicanos que se sientan en la mesa de los mejores, colgó las botas el lunes en el Mundial de Rusia.

El “Káiser” mexicano jugó sus últimos minutos como futbolista profesional en la derrota de su selección por 2-0 ante Brasil en los octavos de final de Rusia 2018. “No es el final que hubiera querido”, indicó el ya ex jugador de 39 años.

Márquez arrancó su carrera como futbolista en 1996 en Atlas, club en el que puso fin a su trayectorias a nivel de clubes 22 años después.

Como futbolista, lo ha ganado todo a nivel de clubes en México, Francia y España. “No voy a ser yo quien descubra que es un jugador único, el último de su especie, se nota su influencia sobre los demás jugadores, para un defensor es extraordinario tenerlo. Siempre tiene algo para transmitirle al grupo”, señaló en su momento el colombiano Juan Carlos Osorio, técnico de la selección mexicana.

En la Liga española, el futbolista pasó sus mejores años y dejó un gran recuerdo que trascendió los colores azulgranas. De extraordinaria técnica y una voz de mando inusual para un jugador mexicano, fue decisivo en la segunda Liga de Campeones del Barcelona en 2006, título que Hugo Sánchez nunca pudo conseguir en el Real Madrid.

“Era una persona trabajadora, honesta, humilde. Un tipo que era líder, pero no desde la palabra, sino desde su compromiso, su profesionalidad y el rendimiento espectacular en el campo”, afirmó Xavi Hernández, con el que compartió vestuario en el Barcelona. “Fueron cinco o seis años a un nivel increíble, fantástico”, puntualizó.

En 2010 parecía estar cerca del retiro por sus lesiones en la rodilla. Sin embargo, el “Káiser de Michoacán” siempre tuvo una vida más. Después de tres años irregulares en la Liga estadounidense, el futbolista acrecentó su leyenda con su regreso a México para ganar un par de títulos ligueros con León.

“Es un fiel ejemplo de lo que puede ser un jugador mexicano”, expresó hace unas semanas el argentino Matías Almeyda, técnico de Chivas, acérrimo rival del Atlas.

En 2014, Josep Guardiola aseguró que la edad no le hizo perder calidad a Márquez, un jugador “fantástico” a los ojos de actual técnico del Manchester City. “Nadie en el mundo, o tal vez alguno más, tienen la experiencia que hace mejores a sus compañeros a través de su juego”, añadió.

En marzo de 2017, Ronaldinho sintetizó el significado que tuvo Márquez: “Uno de los mejores con los que he jugado”. “Defendió los colores de su país con un gran honor y lo hizo con maestría los últimos 20 años”, manifestó el astro brasileño.

Sin embargo, uno de los ídolos más venerados del fútbol mexicano vio cómo su larga y respetada trayectoria se veía empañada en agosto de 2017 con las acusaciones de nexos con un capo del narcotráfico, lo que le costó el congelamiento de todas sus cuentas y bienes en Estados Unidos.

A pesar de ello, Márquez siguió siendo el faro del “Tri” y hombre de confianza del técnico Juan Carlos Osorio. Gracias a ese grado de veteranía acudió a Rusia para jugar el quinto Mundial de su trayectoria. Se despidió con una derrota, pero eso no empañará una carrera con mucha gloria en las canchas