Ciudad de México. El ex gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, abandonó esta noche, al filo de las 21:17 horas, las instalaciones del Reclusorio Oriente, al quedar en libertad condicional, por el delito de defraudación fiscal equiparada.

Al ex mandatario estatal le fue colocado un brazalete electrónico en la pierna, pues deberá acudir a firmar cada 15 días al citado reclusorio, en donde estuvo encarcelado desde noviembre de 2016.

Antonio Lozano Gracia, su abogado defensor, señaló en breve entrevista que el único ilícito por el que se le sigue proceso en libertad, es defraudación fiscal equiparada y añadió que su cliente estuvo recluido “por motivos políticos”, pues la entonces Procuraduría General de la República “fabricó una averiguación”.

Padrés no quiso dar entrevista a los periodistas que se encontraban a las afueras del Reclusorio Oriente. Abordó una Jeep blanca, que lo llevó a un domicilio en la Ciudad de México.