El jefe forense de la Dirección General de Seguridad Pública de Arabia Saudita, Saleh al Tubaiqi, desmembró con sus propias manos al periodista saudí Jamal Khashoggi, que entró al consulado del país árabe en Estambul el 2 de octubre para arreglar unos documentos, y lo hizo en presencia del cónsul, informa Al Jazeera citando a fuentes turcas.

Según el canal catarí, el asesinato del periodista duró siete minutos y después el jefe forense instó a que pusieran música para el desmembramiento del cadáver de Khashoggi.

El director de Al Jazeera en Estambul, Abdel Azim Mohammed, afirmó, basándose en datos de las fuentes turcas, que Khashoggi ni siquiera fue interrogado. Lo empezaron a insultar y golpear enseguida y luego lo mataron en el despacho del cónsul.