Luka Modric añadió este lunes su nombre al de Cristiano Ronaldo en el breve palmarés del ‘The Best’ al Mejor Jugador FIFA. Jugadores, técnicos, periodistas y aficionados son los encargados de decidir este premio que aún no tiene el mejor jugador del mundo, Leo Messi. No hubo sorpresas en el Royal Festival Hall de Londres y sin Cristiano Ronaldo en la gala, aunque con su nombre en boca de todos al ser uno de los tres finalistas, el premio a Modric estaba cantado.

Como en los Óscars de Hollywood, Mohamed Salah, el tercer nominado, tuvo que conformarse con un premio menor, el Puskas al mejor gol del año, por un tanto que le marcó al Everton. Un gol que superó a la tremenda chilena de Cristiano Ronaldo contra la Juventus y al magnífico gol de Leo Messi contra Nigeria en el Mundial. Sonó a premio de consolación para el egipcio y tirón de orejas a al portugués y al argentino..

Dio la sensación de que la organización quiso pasarle factura a los dos mejores jugadores del mundo por no acudir a la gala y el presentador de la misma, el actor Dris Elba, les lanzó la última pulla de la noche cuando tras entregarse los premios a los integrantes del once ideal se refirió a ellos como “dos tíos que no conocemos” a los que “estoy seguro que le enviaremos el premio”.

Modric consigue su tercer título individual en poco más de dos meses después de ser elegido mejor jugador del Mundial y mejor jugador del año para la UEFA. El croata del Real Madrid también fue elegido en el mejor once del año. No se puede pedir más.

El centrocampista croata, elegantemente vestido, dijo vivir un “sentimiento maravilloso” después de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, le entregara el premio. Tuvo el croata palabras de felicitación para sus rivales y le dijo a Mohamed Salah que “en el futuro tendrás otra ocasión”.

Especial fue la dedicatoria a su mujer y su familia: “Ellos son los mejores” y al fútbol croata, a “todos” sus entrenadores y en especial a Zvonimir Boban, capitán de la selección croata que quedó tercera en el Mundial de Francia de 1998 y que acabó llorando tras escuchar a Modric.

“Es mi máximo ídolo y una gran inspiración”,dijo Modric. Los jugadores de aquella generación “nos dieron a entender que podríamos hacer algo en el Mundial, y espero que nosotros se lo trasmitamos a la siguiente generación” de futbolista croatas.

Modric dijo que el subcampeonato mundial conseguido en Rusia “demuestra que todos podemos ser el mejor con trabajo y que los sueños se hacen realidad”, dijo en inglés antes de dirigirse en español a los aficionados del Madrid y en croata a sus compatriotas.