El presidente estadounidense, Donald Trump, celebró este lunes una esperada cumbre con Vladimir Putin, asegurando que quiere buenas relaciones con Rusia, tras culpar a Washington por su pasada “insensatez y estupidez” en lo relativo a los lazos hostiles de ambos países.

Trump comenzó el encuentro con cálidas palabras para Putin, sentado junto al líder ruso en un palacio presidencial en la neutral Finlandia, y aseguró que uno de sus grandes objetivos es mejorar las relaciones entre ambas naciones.

“Creo que tendremos una relación extraordinaria. Eso espero. Lo he estado diciendo, estoy seguro de que lo han escuchado a lo largo de los años, y cuando hacía campaña, que llevarse bien con Rusia es algo bueno, no algo malo”, afirmó.

“Lo más importante es que tenemos muchas cosas buenas de las que hablar”, señaló Trump tras iniciar sus comentarios con un elogio a Rusia como anfitriona del Mundial de futbol que finalizó el domingo.

Ambos mandatarios conversaron, según mencionó Trump antes del encuentro sobre “comercio y asuntos militares hasta misiles y China. Hablaremos un poco de China. Nuestro amigo en común (el presidente) Xi (Jinping)”.

En tanto, Putin había detallado que”es momento de hablar sobre nuestras relaciones”, en referencia a los tensos lazos entre Washington y Moscú.

Trump y Putin llegaron al palacio presidencial en Helsinki, Finlandia, para una cumbre largamente esperada.

Al Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia le “gustaron” los comentarios del mandatario estadounidense en Twitter hechos antes de la cumbre, en la que Trump denunció la investigación sobre la intromisión rusa en las elecciones estadounidenses, así como sobre la política anterior de Estados Unidos.

“Nuestra relación con Rusia NUNCA ha sido peor gracias a muchos años de tontería y estupidez de EU. ¡Y ahora, la cacería de brujas armada!”, escribió.

El Kremlin informó previo al encuentro que no esperaba mucho de la reunión, pero que esperaba que fuera un “primer paso” para resolver una crisis en los lazos.

Los críticos y los propios asesores de Trump instaron anteriormente al presidente de Estados Unidos a usar la cumbre para presionar a Putin sobre actividades “malignas”, desde anexionar la península de Crimea en Ucrania hasta interferir en las elecciones occidentales, y envenenar a un espía en Inglaterra, lo que Moscú niega.

Mientras Trump estuvo en el exterior desde la semana pasada, el fiscal especial que investiga las acusaciones de que Rusia intervino para ayudarlo a ganar las elecciones presidenciales de 2016 acusó formalmente a 12 rusos por robar documentos del Partido Demócrata.