Por Eliott Valdez Montaño

Desde su implementación el programa de verificación vehicular siempre ha sido obligatorio; sin embargo, su aplicación ha sido “a medias”, debido a que no se han adecuado reglamentos secundarios por parte de autoridades municipales, señaló la Secretaria de Protección al Ambiente, Thelma Castañeda Custodia.

Comentó que el Congreso decretó la obligatoriedad, aunque no ha quedado claro quiénes son las autoridades que la apliquen, y en este caso quienes deben sancionar el cumplimiento o no de la verificación son los gobiernos municipales.

Castañeda comentó que solamente el Ayuntamiento de Tijuana ha modificado su reglamento de tránsito para sancionar a aquellos vehículos que de manera evidente generen daño al medio ambiente; sin embargo, se necesita modificar la normatividad para exigir que las unidades cuenten con su certificado de verificación.

“El programa tiene que fortalecerse y seguir siendo aplicado, porque su fin es el cuidado del medio ambiente, mitigar las emisiones de bióxido de carbono en la atmósfera”

Reconoció que al principio el programa se desvirtuó, ya que la ciudadanía lo cuestionó por considerarlo que tenía fines recaudatorios; sin embargo, la funcionaria señaló que ese no es el objetivo.