Por Eliott Valdez Montaño

Quizá usted ha escuchado en algún momento la expresión o el concepto de los “políticos sandía”; y resulta hilarante esta idea porque no hay que buscarle mucho, debido a que nos referimos a aquellos que son “verdes por fuera pero rojos por dentro”, en alusión a que juran lealtad a una ideología, pero al final terminan apoyando a otra.

En este proceso electoral, que inició el 9 de septiembre, se están observando algunas señales de personas que de la noche a la mañana están considerando cambiar de bando, políticamente hablando, para participar en la pizca de votos.

Ejemplos hay muchos, pero vayamos con dos: quizá el más representativo, porque él mismo lo reconoció, es el de Miguel Lepe Bravo, actual delegado de la Secretaría de Relaciones Exteriores en Mexicali, quien hace unas semanas mostró su interés de ser candidato a la Alcaldía de nuestra ciudad, e incluso consideró que está abierto a cualquier opción, entre ellas, Morena.

El hijo de Humberto Lepe Lepe, un destacado militante y eterno suspirante a la candidatura a la gubernatura por el PRI, se autoproclamó como “socialdemócrata” y señaló:

“A mí me interesa ser candidato a la Alcaldía, pero me interesaría serlo en un frente amplio social, no tengo pensado aún si es partido o por otro, pero lo que si me interesa es que Mexicali sea una ciudad como la que merecemos”

Otro caso, aunque no es muy comentado, es el del exdiputado federal David Pérez Tejada Padilla, quien siendo militante del PRI decidió irse como legislador por el Partido Verde; y aunque su desempeño no generó resultados tan negativos, parece ser que ahora su “corazón” podría girar al Movimiento encabezado a nivel nacional por el presidente electo.

Para muestra un botón: el pasado 20 de septiembre, cuando Andrés Manuel López Obrador visitó Mexicali como parte de su “gira de agradecimiento”, llamó la atención observar en el templete al exlegislador y actual funcionario del SAT a nivel central, entre algunos integrantes de Morena, como el propio senador Jaime Bonilla, de quien se dice tuvo una buena amistad cuando ambos fueron diputados federales.

Hay que ser sinceros: o los morenistas presentes en el templete se aguantaron la urticaria o ya sabrán algo respecto al posible destino político de Pérez Tejada Padilla.

Podrán darse muchos casos: azules, amarillos, morados, anaranjados por fuera y rojos o morenos por dentro; pero después hablaremos de ellos, solamente es cuestión de que empiecen a salir conforme se vayan acercando las fechas importantes del proceso electoral.