Por Eliott Valdez Montaño

Este 9 de septiembre inició el proceso electoral 2018-2019. Dos meses y ocho días después de la elección presidencial, Baja California se convierte en el primero de los cinco estados que tendrán procesos locales el próximo año en iniciar las actividades, y tal vez se deba porque, precisamente nuestra entidad será la única que elegirá Gobernador del Estado.

El proceso inicia en el contexto de un Consejo General incompleto en el Instituto Estatal Electoral, ya que Helga Iliana Casanova López, Bibiana Maciel López y Rodrigo Martínez Sandoval terminaron el período de tres años como integrantes del organismo, por lo que el INE se encuentra en el proceso de elegir a los tres consejeros que completen el pleno. Ya ve, cuando desde el centro se define esto, surgen este tipo de problemas.

Pero también, el proceso electoral inicia con problemas financieros, todavía unas semanas antes del comienzo, el consejero presidente del IEE, Clemente Custodio Ramos Mendoza, reconoció que no se contaban con los recursos suficientes para llevar a cabo las primeras actividades del proceso; sin embargo, con ajustes presupuestales y gestiones de recursos, lograron conseguir 7 millones de los cerca de 500 millones de pesos que requerirán para llevar a buen puerto el proceso electoral.

Llamó la atención que fuera el consejero electoral Daniel García García, quien en su intervención señalara que el IEE tendrá una acción fundamental, la llamó él “de estado” con la organización de la elección estatal, por lo que hizo un llamado al Congreso local a considerar esta situación en el presupuesto de egresos 2019.

¿Y los partidos? Pues iniciaron el proceso electoral con varios demonios en su interior: el PAN, de la mano de José Luis Ovando Patrón, quien señaló en su intervención que tendrán a los mejores candidatos y ofrecerán una campaña de propuestas, podríamos decir que el mismo discurso de cada proceso, la diferencia es que en este momento un grupo de militantes han desconocido a la dirigencia e incluso han pedido al Comité Nacional la disolución de la directiva estatal, situación que al parecer no le preocupa a Ovando.

El PRI, con un David Ruvalcaba que también se ha mantenido en la cuerda floja tras los desastrosos resultados del 1 de julio, no encuentra la puerta para ver qué va a hacer, de dónde saldrán candidatos, si habrá alianzas o no, y como recuperar algo, un hilo siquiera, de confianza ciudadana, fácil no la tendrá.

Un PRD sumamente desesperado hizo acto de presencia en voz de su dirigente Abraham Correa Acevedo, quien después de ser partícipe de la dolorosa derrota del Frente no sólo en Baja California y en el país, ahora busca conservar el registro (aunque lo niegue) tirando ya el primer “sablazo” a Encuentro Social, Transformemos y el PBC para establecer una coalición. Claro, ante el riesgo de perder todo, se aprovecha el inicio del proceso electoral para hablar ya de alianzas cuando eso se revisará hasta fines de 2018.

Morena no se apareció, bueno, por lo menos su representante Javier Romero Arizpe no hizo acto de presencia en la sesión del IEE; pero sí algunos de sus miembros como Juan Manuel Molina o José Ramón López Hernández; sin embargo, e independientemente de ello, el partido que ganó prácticamente todo el 1 de julio tiene que empezar a “aplacar” a su gente, porque ya el IEE recibió una denuncia contra Arturo González Cruz por andarse anunciando en carteleras y espectaculares; y después, cuando vienen las multas, el partido pone la cara de “yo no fui”, si no, pregunten en el INE con la multa por el fideicomiso.

Y eso que apenas fue el primer día del proceso electoral, de hoy al 2 de junio de 2019, que será la fecha de la elección, veremos cosas peores, ojalá que no, pero experiencias anteriores nos refieren que nos encontraremos con unas precampañas y campañas sumamente agresivas, tiempo al tiempo.