Por Eliott Valdez Montaño

Cuenta la historia bíblica que, antes de ser crucificado, Jesús de Nazaret entró a Jerusalén montado en un burrito y la gente lo aclamaba con palmas gritándole: “Viva el Rey de los Judíos”, entre otras consignas y loas; sin embargo días después, la gente que lo adoraba, pedía su crucifixión ante el procurador romano Poncio Pilato, el mismo que se lavó las manos al decir que él no se hacía responsable de la muerte del nazareno, por lo que su tibieza llevó a Jesús al Gólgota.

Por lo que se va a escribir después de esto, no se quiere equiparar a los protagonistas con alguna deidad, pero pareciera que la historia se repite, solamente que en este caso no hablamos de un procurador romano sino de un presidente ni tampoco hablamos de nazarenos, sino de periodistas.

Y es que este lunes, el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo una seria advertencia a los reporteros que cubrían la conferencia “mañanera” en el salón Tesorería de Palacio Nacional. Al ser cuestionado sobre la confrontación que el viernes pasado tuvo con el periodista Jorge Ramos, el mandatario señaló textualmente:

“Creo que ustedes no solo son buenos periodistas, son prudentes, porque aquí les están viendo. Y si ustedes se pasan pues ya saben lo que sucede, ¿no? Pero no soy yo, es la gente. No es conmigo, es con los ciudadanos”

Este comentario ya tuvo reacciones por parte de organizaciones de defensa a los periodistas, como Artículo 19, cuyo representante Santiago Salamanca indicó que este mensaje prácticamente es una “autorización e instigación para realizar cualquier ataque u hostigamiento en contra de los periodistas”

Y es que López Obrador prácticamente le “echa la bolita” a la gente, a su gente para responder no sólo a través de redes sociales, sino por cualquier medio a aquellos que se atrevan a cuestionarlo, y tal cual lo hizo Pilatos en el Pretorio romano, se lava las manos, ya que como incluso lo dijo el 1 de diciembre pasado, “él ya no se pertenecía así mismo, sino al pueblo”

Vaya que vienen días oscuros para el periodismo crítico, y días benévolos para los que hace unos meses eran críticos y ahora no se quitan de la boca las loas al jefe del Ejecutivo, tanto así que ahora son los mandamás en los medios públicos, como el Sistema de Radiodifusión del Estado Mexicano, Notimex, entre otras.