El presidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió a otorgar 67 mil basificaciones más a profesores pertenecientes al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), que actualmente se encuentran contratados por honorarios o no tienen un puesto permanente; en un año al frente de la administración, de acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP), se han entregado 153 mil.

Luego de una reunión en Palacio Nacional, Alfonso Cepeda, secretario general del SNTE, aseguró que el compromiso del Presidente es ayudarles a seguir brindando certeza laboral a los trabajadores de la educación. Explicó que el objetivo es llegar a un total de 220 mil profesores con un puesto de base.

Cepeda Salas celebró que López Obrador respetara términos de la reforma educativa que se aprobó en la administración pasada, al permitir que se tome en cuenta a los sindicatos en la asignación de plazas y dejar que maestros aspiren a incrementar su salario a través de méritos.

“Es emocionante ver cómo maestros que han tenido esa condición, 15 o 20 años, se les ruedan las lágrimas al recibir su formato único de personal”, dijo Cepeda a reporteros.

Otra de las propuestas que llevó el magisterio a la oficina presidencial fue una modificación al ahorro solidario para que ahora sea obligatorio y no voluntario, como lo establece la ley de 2007. Con esta propuesta, por cada peso que aporte el trabajador, el gobierno otorgaría 3.25 más, lo que, según Cepeda, permitiría a quienes se retiren mejores pensiones.

El titular de la SEP, Esteban Moctezuma Barragán, detalló que hasta el momento existe un avance del 80 por ciento y descartó que exista un impacto presupuestal para concluir con la entrega de plazas pendientes.

“Lo hacemos todo con economías de la misma secretaría sin que nos atore el tema presupuestal”, explicó a reporteros a su salida del encuentro en el que también estuvo presente Héctor Garza, titular de finanzas de la dependencia federal.

Moctezuma Barragán añadió que la administración “está trabajando por ordenar el sistema educativo” para resarcir problemas “cuyo origen data de 2008”.

Otra de las propuestas que llevó el magisterio a la oficina presidencial fue una modificación al ahorro solidario para que ahora sea obligatorio y no voluntario como lo establece la ley de 2007. Con esta propuesta, por cada peso que aporte el trabajador, el gobierno otorgaría 3.25 más, lo que, según Cepeda, permitiría a quienes se retiren obtener mejores pensiones.

Además, plantearon que se utilice como base el salario mínimo para las jubilaciones y pensiones de maestros, y no la UMA, tema en el que coincidió con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

El magisterio prepara también la elaboración de una nueva encuesta nacional para conocer las demandas y necesidades de los agremiados, que serán presentadas aproximadamente en febrero del próximo año al gobierno federal.

El presidente López Obrador se ha reunido tres veces con los integrantes del magisterio, mientras que con los integrantes de la Coordinadora ha tenido al menos nueve encuentros