Un ataque con aviones no tripulados este sábado provocó una serie de explosiones y un gran incendio en una de las refinerías de petróleo más grande del mundo, en el este de Arabia Saudita, informó el Ministerio del Interior.

Un funcionario del gobierno de Arabia Saudita señaló que los hechos causaron incendios en dos instalaciones de la compañía Saudi Aramco, y agregó que las llamas están bajo control.

Saudi Aramco describe su instalación de procesamiento de petróleo de Abqaiq como “la planta de estabilización de petróleo crudo más grande del mundo”.

Se estima que la refinería puede procesar hasta 7 millones de barriles de petróleo crudo por día.

No se ha confirmado si los ataques causaron heridos ni qué efectos podrían tener en la producción petrolera del reino de Arabia Saudita.

Es probable que los incidentes aviven las tensiones en el Golfo Pérsico en medio de la confrontación entre Estados Unidos e Irán por el colapso de su histórico acuerdo nuclear con las potencias internacionales, adelantaron especialistas.

La televisora estatal saudí emitió más tarde un reporte con un corresponsal en la zona y detrás de él podían verse con claridad el humo provocado por los fuegos.

Las columnas de humo eran visibles también desde el espacio.

Los incendios comenzaron luego de que las instalaciones fuesen “atacadas por drones”, explicó el Ministerio del Interior en un comunicado publicado por la agencia noticiosa estatal Saudí Press, que agregó que había una investigación en marcha.

Los rebeldes yemeníes lanzaron 10 drones en un ataque coordinado contra las dos instalaciones, explicó el portavoz de los hutíes, Yahia Sarie, en un breve discurso emitido por la televisora del grupo, Al-Masirah. Los ataques solo empeorarán si la guerra continúa, advirtió.

“La única opción para el gobierno saudí es dejar de atacarnos”, apuntó Sarie.

Con información de agencias