Por Francisco Garfias

Se pusieron muy filosos en las redes sociales por el nombramiento de Manuel Bartlett como director de la CFE. De repente todo el mundo se acordó que al exsecretario de Gobernación se le asocia con la “caída del sistema” en el 88, cosa que niega, y hasta un libro escribió bajo el título de Daño moral.

Lo más sorprendente es que pareciera que simpatizantes de Morena que manifestaron su desacuerdo con la decisión de poner al exgobernador de Puebla al frente de la CFE no sabían de su cercanía con AMLO.

Los comentarios que más llamaron la atención no son los que hicieron los leales a Cuauhtémoc Cárdenas o expriistas dolidos o miembros de “la mafia en el poder”, sino escritores, artistas, analistas y hasta obradoristas de hueso colorado. Tatiana Clouthier, una de las encargadas de asuntos internos en el equipo obradorista de transición, manifestó públicamente su desacuerdo con el citado nombramiento.

“Creo que hay mejores opciones. Es una persona que no es bien recibida”, escribió en Twitter la hija del fallecido excandidato presidencial del PAN, Manuel Clouthier, quien protestó contra la “caída del sistema”, en el 88. El popular actor Gael García de plano acusó al poblano de ser responsable del “mayor atropello” a la democracia en este país.

La muy crítica Denise Dresser comentó, irónica, que el nombramiento era “para reír”. Acompañó su tuit con la imagen de Godzilla destruyendo torres eléctricas. Andrés Manuel tuvo que salir a explicar los motivos del nombramiento: “El licenciado Manuel Bartlett, desde hace muchos años, ha defendido la industria eléctrica nacional. Por eso decidí proponerlo para ser el director de la CFE”.

El virtual Presidente electo destacó, además, su paso por la Secretaría de Gobernación y por la de Educación. Por el tono de su reacción Bartlett se molestó por las reacciones contrarias a su nombramiento. “Es normal. Son las descalificaciones más estúpidas que se han hecho año tras año. No tienen que ver con el tema de la energía, en su gran mayoría. Lo que está claro es que es una posición que proviene de la derecha en este país”. (Reforma).

A los mercados tampoco les gustó el nombramiento de Bartlett y menos el del agrónomo, ganadero y amigo del virtual presidente electo, Octavio Romero Oropeza, como director de Pemex. ¿Ni cuates ni cuotas?

“López Obrador envía señales negativas para el sector energético”, dicen los consultores del Grupo Eurasia, expertos internacionales en riesgos políticos. “La selección para estos cargos de dos figuras que han criticado la Reforma Energética y que carecen de los antecedentes técnicos o financieros adecuados, refuerza los temores de un giro nacionalista en la política del sector energético”, dicen los expertos de ese grupo.

Y puntualizan: “Los nombramientos, junto con los planes de inversión que López Obrador ha anunciado, provocan un deterioro en el entorno operativo de las compañías de energía y aumentan los riesgos para las finanzas de las empresas estatales y el gobierno”.

Nuevo León y Yucatán son los únicos dos estados en los que Morena no metió un solo senador. Pero en la entidad que gobierna El Bronco, el candidato de ese partido, Álvaro Suárez, apodado El 5X, se inconformó con el resultado e interpuso un recurso ante el Tribunal Electoral. “Está ardido. Es una pataleta”, reviran en el entorno de la fórmula triunfadora de MC: Samuel García e Indira Kempis.

Los emecistas nos aseguran que Suárez judicializó la elección para limpiar su imagen ante Andrés Manuel y Yeidckol Polevnsky. “Quiere minimizar el ridículo que hizo dentro de Morena”, puntualizan.

Y aseguran que, en lo jurídico, la queja no tiene ni pies ni cabeza. Todo se basa en que Samuel García usó en algún acto de campaña la camiseta del Tigres y en otro la de la Selección. “Pero también que la novia de Samuel lo promocionó en su cuenta de Instagram”, puntualizan.

En la trinchera de enfrente insisten en asegurar que es cuestión de días para que el Tribunal anule la elección y bajen a Samuel García y a su compañera de fórmula. “La queja está debidamente respaldada con la valuación de peritos en materia de marcas de las cuales se desprende que García y Kempis podrían haber incurrido en un gasto excesivo de entre los 57 y 111 millones de pesos”, nos aseguran.

Añaden: “Esos recursos no fueron reportados como gasto de campaña, por lo que tanto los candidatos, como el partido que los postuló, quedarían inhabilitados, incluso, para participar en una eventual elección extraordinaria”.

El asunto ya está en la Sala Regional (Monterrey). Es el recurso SM-JDS-637/2018. Hay que esperar que la Sala resuelva.

Si quien impugna no está conforme; o García/Kempis no coinciden con esa resolución, pueden acudir a la Sala Superior del Tribunal, nos dicen.

A Jaime Martínez Veloz lo conozco desde que llegó a la Cámara de Diputados aquel fatídico 1994. Era integrante del, entonces, respetado PRD.

Hombre de lucha, sencillo, perseverante, leal, destacó en San Lázaro por su defensa de los pueblos indígenas.

No olvido que fue uno de los pocos legisladores que en 1997 rechazó el famoso “bono de marcha” que, antes de irse, se otorgaron los diputados en la 56 Legislatura. Era de 300 mil pesos, monto que todavía hoy suena alto.

El fin de semana nos escribió para informarnos que el próximo 6 de agosto, una vez que se emita la convocatoria, se va a “destapar”, oficialmente, como candidato de Morena a la gubernatura de Baja California.

No es el único aspirante de Morena. Arturo González Cruz, expresidente de la Canaco, también quiere.

Excélsior