Por Rubén Cortés

Es una alabanza a la metamorfosis que provoca la miel del triunfo: el jefe de una de las alas más chavistas de la Cuarta Transformación, René Bejarano, anunció ayer que, en el nuevo gobierno, será solidario con la lucha contra la corrupción.

Bejarano es recordado por los videos de 2004 en los que aparece recibiendo dinero en fajos que, se mencionó entonces, sumaban ocho millones, entre pesos y dólares, por lo cual fue a la cárcel y absuelto en julio de 2005.

Pero ayer, al encabezar un acto de su movimiento “Encuentro Nacional de Líderes por la nueva Esperanza, Sembrando el Futuro por el Buen Vivir”, Bejarano hizo saber que su organización es solidaria con el combate a la corrupción para garantizar que el dinero público llegue a los pobres.

En la que no deja de ser elogiable reinvención política del exsecretario particular del hoy presidente electo, se incluye, además que, en el próximo gobierno, su esposa, Lola Padierna, estará cerca del reparto de recursos que se hará a través del Banco del Bienestar del Pueblo.

Rabindranath Salazar, un operador político y brazo derecho de Padierna estará al frente de esa institución, que hasta hoy es conocida como Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi), que, según el Presidente electo, entregará los apoyos “de manera directa”.

El Banco del Bienestar del Pueblo manejará 292 mil millones de pesos anuales.

Además, Reporte Índigo informó que, el pasado 13 de julio, Bejarano anunció que él será uno de los encargados de formar una estructura nacional para implementar los programas sociales impulsados por el gobierno que arranca el 1 de diciembre.

Según Bejarano, los subcoordinadores de su movimiento estarán junto a los súper delegados del presidente en cada uno de los 32 estados de la República, para encargarse (sus subcoordinadores) de atender las 300 zonas en las que se dividirá el país para “bajar” los recursos sociales.

Todo indica que Bejarano, quien acompañó a la presidenta de Morena al Foro de Sao Paulo de Managua (que hizo una declaración de apoyo a la represión de Maduro que dejó 100 muertos en Venezuela), mantendrá un papel activo desde el 1 de julio, aunque sin cargos públicos.

La libertad con la que Bejarano se desenvuelve en público, y la aceptación que obtiene, resulta elogiable porque logró rehacerse, resurgir como político, algo que él ve como parte de su entereza como ser humano para encarar la vida.

Al hablar sobre los videoescándalos y el intento de vincularlo con su entonces jefe, en una notable entrevista que le hizo Humberto Padgett lo explica:

–Usted no puso a Andrés Manuel.

–No lo puse y me la comí todita, como dicen en el argot carcelario.