Al menos 23 palestinos, entre ellas dos mujeres embarazadas, y al menos cuatro israelíes murieron a causa del intercambio de cohetes y bombardeos entre el ejército de Israel y milicianos en Gaza, informaron funcionarios de ambos bandos el domingo.

Los combates no tenían visos de disminuir, ya que los milicianos palestinos amenazaron con lanzar cohetes aún más al interior de Israel, mientras que refuerzos israelíes se emplazaron cerca de la frontera con Gaza.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu pasó la mayor parte del día sesionando con su Gabinete de Seguridad. Por la noche, el Gabinete le ordenó al Ejército que “continúe sus ataques y aguarde” órdenes posteriores. Israel también dijo haber matado a Hamed al-Khoudary, un comandante de Hamas involucrado en la transferencia de fondos iraníes a ese grupo islamista.

Israel y Hamas, que intenta lograr la destrucción del estado judío, han librado tres guerras desde que Hamas tomó por la fuerza el control de Gaza en 2007, el cual estaba en manos de fuerzas palestinas respaldadas por Occidente. También se han enfrentado en numerosos combates menores, dos de ellos en marzo.

Las pausas en los combates solían durar meses o incluso años, pero estos resurgimientos en las hostilidades se han vuelto cada vez más frecuentes a medida que Hamas, desesperado por un debilitante bloqueo egipcio-israelí impuesto hace 12 años, intenta presionar a Israel para que lo suspenda.

El bloqueo ha devastado la economía de Gaza, y un año de protestas encabezadas por Hamas en la frontera israelí no ha rendido ningún fruto tangible. Hamas enfrentó varios días de manifestaciones populares en marzo debido a las difíciles condiciones que enfrenta la población.

Mediadores egipcios intentaban negociar un alto el fuego entre ambas partes, que han librado tres guerras y chocado en varias rondas de violencia en la última década.

El Ejército israelí dijo haber realizado unos 260 ataques aéreos contra objetivos milicianos en Gaza. Entre los objetivos, se informó que se atacaron casas de milicianos en las que se había detectado actividad armada y que no tenía conocimiento de civiles lastimados por fuego israelí. En un primer momento no fue posible aclarar la discrepancia de cifras.

Durante la noche de ayer sonaron las sirenas en la región fronteriza, advirtiendo de ataques inminentes. Las escuelas en el sur de Israel suspendieron las clases este domingo y se activó el protocolo de emergencia.

El sistema antimisiles Cúpula de Hierro de Israel interceptó más de 150 de proyectiles, aunque varios lograron pasar. Un cohete impactó una vivienda residencial en la localidad fronteriza de Sderot, según el ejército.

El país celebra esta semana su Día de la Memoria y el Día de la Independencia, cuando masas de gente acuden a ceremonias en cementerios militares y fiestas callejeras en todo el país. La semana siguiente, Israel tiene previsto acoger el concurso de canción Eurovision, un espectáculo desenfadado que se espera atraiga a muchos turistas.

Víctimas del enfrentamiento
Un israelí que murió delante de su casa en Ashkelon tras ser alcanzado por un cohete procedente de Gaza se convirtió en la primera víctima israelí por fuego de cohetes desde la guerra de 2014, según fuentes médicas israelíes.

Moshe Agadi, de 58 años y padre de cuatro hijos, recibió un impacto de metralla en el pecho cuando estaba en un patio residencial. El que impactó ante su casa fue uno de los 600 cohetes lanzados desde Gaza en menos de 24 horas, en una de las rondas de cohetes más intensas de los últimos años.

Entre los fallecidos por los bombardeos israelíes están dos mujeres embarazadas. El sábado pereció Seba Abu Arar y su hija de 14 meses, que estaban en su casa en el este de Ciudad de Gaza, y domingo murió Amani al-Madhoun, de 33 años y nueve meses de embarazo, quien iba caminando junto con dos hombres en Beit Lahiya, quienes también perecieron, informó el ministerio palestino de Salud.

También se informó que un hospital israelí fue alcanzado por metralla después de que un cohete disparado desde la Franja de Gaza fuera interceptado por el sistema de defensa de Israel.

El doctor Hezi Levy, director del Centro Médico de la Universidad de Barzilai en la ciudad de Ashkelon, dijo que no hubo heridos, pero la unidad de oncología del hospital sufrió daños.