Checo Pérez terminó en sexta posición en el GP de Azerbaiyán disputado en Bakú, después de una gran carrera que acabó con la victoria de Bottas, por delante de Hamilton y Vettel.El mexicano volvió a ofrecer una lección magistral de pilotaje, siendo el mejor por detrás de las tres escuderías más fuertes y poderosas del campeonato como son Mercedes, Red Bull y Ferrari.

Checo es el primero de los mortales. Y lo demostró desde la salida, en la que adelantó a Verstappen en una gran maniobra en la segunda curva. El tapatío no pudo aguantar muchas vueltas, pero desde el inicio fue agresivo y peleó por el podio. Pero con el paso de las curvas, el mexicano tuvo que ceder a otros coches más rápidos que el Racing Point.

Con la primera parada de boxes, Pérez retrocedió lugares hasta rodar en la octava y séptima plaza.La fortuna también es un factor fundamental, por lo que a diez vueltas del final se alinearon los planetas para beneficiar a Checo.

El Red Bull de Gasly tuvo un incidente y tuvo que abandonar. Eso hizo que el mexicano ganase un puesto. Pero los problemas los tenía por detrás, con un Norris que apretaba y apretaba en cada vuelta para acercarse mucho al coche rosa. Hasta que McLaren se equivocó en una decisión. Hizo parar a Norris, con el fin de ir a por Carlos Sainz y Checo Pérez en el final, pero erraron de pleno.

El inglés tuvo un toque y perdió las opciones y también el séptimo lugar que pasó a ser del español y el sexto del mexicano.

Checo fue ampliando diferencias con el español Sainz, hasta que no sufrió en las vueltas finales para terminar sexto.

Checo suma ya 13 puntos y alcanza la séptima plaza del Mundial empatada con Raikkonen. Buenos puntos para la confianza del mexicano en el resto del Mundial.