Por Jorge Morán

Un grupo de militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) presentó su renuncia a este instituto político, señalando diferencias al interior con la dirigencia estatal encabezada por David Ruvalcaba y el candidato a la gubernatura Enrique Acosta.

Alrededor del mediodía de este lunes, los ahora ex priistas arribaron a las instalaciones del Comité Directivo Estatal en Mexicali para presentar sus solicitudes de renuncia, argumentando entre otras cosas que el partido y sus dirigencias se han alejado de sus principios, de sus militantes y de las causas sociales.

Según comentó Brenda Araceli Castro, exregidora del 21 Ayuntamiento de Mexicali, son más de 100 personas las que ahora se separan del tricolor, entre ellos “representantes generales, importantes cuadros del partido, jefes de zona, líderes de comunidad y gente que siempre ha estado presente”.

Mientras unos reconocieron que se sumarán al proyecto del aspirante a la gubernatura por Morena, Jaime Bonilla, como es el caso de la exfuncionaria municipal, otros aseguraron que no tienen intereses de apoyar a otras fuerzas políticas.

Cabe mencionar que el pasado domingo el abanderado de la coalición “Juntos Haremos Historia en BC” y la exdiputada federal Nancy Sánchez, sostuvieron una reunión con sus respectivos equipos de trabajo donde, según algunos de los presentes, fueron invitados por Bonilla Valdez a formar parte de su proyecto, pero sin que se ofrecieran cargos públicos.

Entre los personas que hoy dejan al PRI, se encuentran los nombres de Daniela Allende Reynoso, exsecretaria general del partido; Fausto Zárate, exdiputado; Beatriz Flores, exlíder juvenil; y Verónica Solís, ahora excandidata suplente a diputada local por el Distrito VI en Tecate.

Lanzan huevos contra los disidentes

Priístas molestos ante la salida de quienes fueran sus compañeros de partido, los calificaron como “oportunistas” por vivir durante muchos años a costa del tricolor y ahora “abandonar el barco” en favor del partido que se encuentra en gobierno federal.

Inclusive, tras presentar sus documentos en las oficinas del partido, los hoy exmilitantes fueron despedidos a huevazos por los inconformes, los cuales fueron lanzados desde una ventana del segundo piso del edificio de forma indiscriminada en contra de los vehículos que pretendían salir del estacionamiento del PRI.