El presidente del Partido Acción Nacional (PAN) de México, Damián Zepeda, informó hoy que renunciará a la dirigencia del blanquiazul cuando ocupe su nuevo cargo de senador.

El anuncio se da después de que el partido obtuviera el pasado 1 de julio los peores resultados en unas elecciones presidenciales en dos décadas y de que un grupo de militantes exigiera la renuncia de toda la dirección.

El candidato del PAN a Los Pinos, Ricardo Anaya, quien contendía en alianza con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano, obtuvo 12,6 millones de votos, un 22,27 %.

Una cifra que está muy por debajo de los resultados del ganador de los comicios, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), quien se hizo con 53,19 % del total.

“Estaré en la dirigencia hasta que asuma como senador de la República”, dijo en declaraciones a Radio Fórmula Zepeda, quien es presidente del partido conservador desde diciembre del año pasado, cuando Anaya renunció para buscar la candidatura presidencial por el PAN.

Señaló que no participará en la renovación de la dirección, porque si bien está posibilitado para hacerlo según los estatutos, no le parece correcto tener dos cargos a nivel nacional.

El proceso para elegir al nuevo presidente, agregó, comenzará en agosto.

Zepeda rechazó que la decisión de renunciar surgiera como fruto de una reunión con gobernadores panistas, como afirmó en una entrevista previa a la misma emisora el actual gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez.

Domínguez defendió que en este proceso de renovación habrá que buscar una propuesta “de unidad para no llegar a una elección que divida a los miembros del partido”.

Con esto, hizo una referencia indirecta al conflicto interno que vivió el PAN en este proceso electoral y que implicó la salida de la ex primera dama Margarita Zavala, quien intentó competir a la Presidencia por la vía independiente por sus desacuerdos con Anaya.

“Tendremos que asumir nuestro papel como la segunda fuerza política de nuestro país”, sostuvo el gobernador de Querétaro.

En las elecciones del 1 de julio, el 22,27 % conseguido por Anaya distó considerablemente de los resultados obtenidos por el PAN en los comicios presidenciales anteriores: Vicente Fox ganó en 2000 con 43 % de los votos y Felipe Calderón lo hizo en 2006 con el 36 %, mientras que Josefina Vázquez Mota perdió en 2012 con el 25 %.

Además del cargo de presidente se disputaban los de diputados, senadores, ocho gobernadores, jefe de la Ciudad de México y otros 3.400 cargos locales.

El PAN consiguió mantener dos estados: Guanajuato y Puebla, aunque en este último ha habido controversia y señalamientos de fraude por la estrecha diferencia con los resultados obtenidos por el candidato de Morena, en segunda posición.

Ocho días después de las elecciones, una treintena de militantes y antiguos cargos panistas publicaron la carta “Refundar el PAN, responsabilidad urgente”, en la que señalaron que ni Anaya ni Zepeda tienen “legitimidad colectiva para seguir conduciendo al partido”.