Por Francisco Garfias

La propuesta de austeridad para la Cámara alta será discutida esta mañana en un hotel de tres estrellas —es la moda— ubicado en calzada de Tlalpan.

Andrés Manuel López Obrador se reunirá allí con senadores de la coalición Juntos Haremos Historia para discutir la forma de bajar de cinco mil millones de pesos a tres mil millones el gasto en ese órgano legislativo.

Lo que ya está decidido es que se van a eliminar los seguros de gastos médicos mayores —los senadores tendrán derecho al ISSSTE. Pero también los seguros de vida, los vehículos, los celulares gratis, los gastos de defunción.

Se acaba el llamado “fondo de ahorro”. Las comisiones serán honoríficas.

Y lo principal: no habrá dinero para los grupos parlamentarios con representación en esa cámara.

“La filosofía es fortalecer la independencia y la dignidad de los senadores a costa de la partidocracia”, nos dijo uno de los legisladores que esta mañana estará en el hotel de Tlalpan.

Y más: “El sueldo de un senador va a ser menor que el del Presidente de la República”.

¿Cuánto? Alrededor de 100 mil pesos, nos dijo la fuente.

Y lo máximo que podrá ganar un asesor serán 75 mil pesos.

La propuesta de austeridad será negociada con la oposición representada en la Cámara de Senadores, pero, si se resiste, será “mayoriteada”.

En ese tema no hay reversa.

“Van a salir don Ermenegildo Zegna y Ferragamo y va a entrar el señor Lévi-Strauss”, ilustró, mordaz, el senador de Morena consultado.

Sabemos, además, que AMLO hizo dos “recomendaciones” a los senadores de Morena:

Quiere a Ricardo Monreal como coordinador del grupo y a Héctor Vasconcelos, otrora propuesto para canciller, para la Comisión de Relaciones Exteriores.

En la Cámara de Diputados dejó “bateo libre”. Por eso los morenos no han logrado elegir al coordinador. Mario Delgado lleva la delantera, aparentemente, pero tiene la desventaja de que no es gente de AMLO.

Le preguntamos a Jorge Lavalle, senador rebelde panista de la legislatura saliente —no está expulsado aún—, cuánto gana mensualmente un integrante de la Cámara alta.

Nos dijo que con el “décimo tercer mes” que les pagan, la dieta mensual, después de impuestos, es de alrededor de 120 mil pesos libres.

Pero los ingresos mayores que reciben no vienen de la dieta, sino de los distintos fondos que manejan discrecionalmente las cúpulas parlamentarias: apoyo a la gestión parlamentaria, atención ciudadana, bono de separación…

Conozco a Agustín Basave desde hace más de dos décadas. Puedo adelantar, sin temor a equivocarme, que, apenas termine su gestión como presidente de la Segunda Comisión de la Permanente, renunciará al PRD.

Es cosa de dos semanas.

Rehusó confirmarlo cuando se lo preguntamos. Tampoco lo negó. Sabemos que se quiere ir. Todavía tiene un pie en el PRD para no dejar el changarro tirado en la Comisión Permanente.

Charlamos con el diputado federal a propósito de su anuncio de que va a posponer su retorno a la academia. “No se dieron las cosas en la Ibero y en todas las universidades las clases ya comenzaron”, nos dijo.

Y más: “Por ahora analizaré otras opciones, porque necesito trabajar para ganarme la vida. Van a decir que más pronto cae un hablador que un cojo, pero no cambié yo, cambió mi circunstancia”.

Agustín cerró la conversación con la frase que nos lleva al convencimiento de que ya se va: “Dije que ya no haría más política partidista y lo cumpliré…”.

Otro que se va de la política “para atender actividades privadas” es el senador panista Ernesto Cordero.

El presidente saliente de la Mesa Directiva de la Cámara alta lo anunció luego de su participación en un foro sobre “Pase de Estafeta” realizado ayer en la casona de Xicoténcatl.

Dos veces secretario de Estado —una de Desarrollo Social y otra de Hacienda—, alguna vez aspirante a la candidatura presidencial del PAN, Cordero ha estado ligado estrechamente con el expresidente Felipe Calderón.

Deja la política en los momentos en que el PAN —partido que lo encumbró e intentó expulsarlo—atraviesa por la peor crisis electoral de su historia, tras la aplastante derrota frente a AMLO y Morena.

En el anuncio de despedida de la política le dedicó unas palabras a Ricardo Anaya:

“Ojalá que quien se apoderó del PAN tenga un acto de contrición y vea el daño que le ha hecho no sólo al partido, sino al país. El PAN necesita un presidente fuerte que no sea de la misma camarilla que lo llevó al desastre”.

Cómo andará de apurado el diputado perredista Leonel Luna, señor de la delegación Álvaro Obregón, que le quiere amarrar las manos nada menos que a la alcaldesa electa del futuro municipio, Layda Sansores.

Según la diputada electa de Morena, Lorena Villavicencio, quien aspira a la vicecoordinación del grupo en San Lázaro, el perredista Luna quiere “basificar”, desde hoy, a dos mil personas en la delegación, que tiene una nómina de ocho mil empleados.

Y acusó.

“Luna tampoco ha respondido a los afectados por el tren interurbano con los 400 millones que le dieron para obras de mitigación, que, de seguro, se quiere quedar”.

¡Gulp!

Excélsior