De acto de divulgación ideológica y prédica de la infalibilidad presidencial calificó Gustavo de Hoyos Walther, dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), el tercer informe al pueblo del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Sostuvo que se trató de un embate a los vestigios del pasado y debe revisarse el verdadero primer Informe de gobierno, es decir, el que el Ejecutivo envió al Congreso.

Por lo pronto, en un balance preliminar sobre lo bueno, lo malo, lo preocupante y los retos del Informe que el mandatario elaboró a 275 días de que comenzó su gobierno y que no entregó al Congreso como se había comprometido a hacerlo, el sindicato patronal consideró que no hubo. Se trató de un compendio de acciones políticas, sin sorpresas, en lugar de una rendición de cuentas.

Los retos, dijo, superan los logros en cuatro temas abordados por el mandatario: estado de derecho, soberanía entre poderes, respeto a los órganos autónomos y democracia.

Señaló que López Obrador versa su retahíla en programas sociales que carecen de métrica para evaluar sus efectos en el desarrollo de la economía y beneficios para la población, al tiempo que sostuvo que el combate a la corrupción y la impunidad no se soluciona con retórica.

Apuntó que tampoco se puede ser optimista sobre el desempeño económico frente a los constantes recortes sobre el crecimiento de México y lo mismo sucede con las alarmantes cifras de violencia y delincuencia al alza.

El gobierno, aseveró, tiene cinco retos: combatir frontalmente la corrupción dejando de lado ajustes de cuenta personales, frenar la delincuencia y violencia, impulsar el crecimiento económico, fortalecer la democracia y garantizar la tolerancia y las libertades sin señalamientos y adjetivos despectivos a organismos, empresas y representantes de medios de comunicación.

 

 

Con información de www.jornada.com.mx