Juguemos a apostar

Cuando despertó, se enteró que los dinosaurios nunca se extinguieron
sino que evolucionaron durante años, por lo tanto siguen entre
nosotros, pero en vez de aceptarlo prefirió el autoengaño, porque el
tormento de la disonancia cognitiva, es enorme.

Creer a pie juntillas que tu político favorito es perfecto,
maravilloso, coherente, y de repente toparte con evidencias que
cuestionan su santidad, que lo exhiben como aquellos que tanto odias:
Ese desconcierto es un ejemplo de disonancia cognitiva (incoherencia
entre lo que crees y lo que ves), entonces lo que procede es negar las
pruebas y hacer ajustes para que el amor siga igual.

Aquí no se trata de convencer a los fieles creyentes (ya hay demasiada
gente desgastándose en redes sociales cibernéticas, incluso algunos de
esos pleitos son promovidos por gobiernos autoritarios, según el
informe de la agrupación Reporteros Sin Fronteras, titulado “Acoso en
línea a periodistas: cuando los trolls arremeten contra la prensa”)
sino de incrementar el número de desapasionados observadores
imparciales, porque ellos serán el sensato fiel de la balanza, que
requiere una comunidad para potenciar sus cualidades.

Si usted siguió “El Muro” durante la campaña electoral
(elhttps://www.lavozdelafrontera.com.mx/analisis/autor/victor-martinez-ceniceros),
le quedó claro que el mundillo de la política es igual en todas
partes, que la diferencia en los países desarrollados, la hacen los
ciudadanos comprometidos desde su trinchera, no necesariamente los
analistas que buscan congraciarse con el poder, mucho menos los
pleitistas.

Por eso mismo debemos encontrar formas alternas amenas, para que el
análisis de la realidad sea claro, útil, pero sobre todo fácilmente
recordable, por eso en esta ocasión abordaremos -como si fuéramos
corredores de apuestas- lo que podría ocurrir en el nuevo gobierno
federal (para conocer cómo funcionan las apuestas en política vaya al
interesante sitio www.casinopedia.org/terms/p/political-gambling)

Jugar es una tentación milenaria, algo estimulante aunque se apuesten
frijolitos, como en la “lotería”, pero que conlleva riesgos (la
ludopatía) como lo muestra “El lamento del apostador” que forma parte
de la colección de himnos de la India –escritos hace 3 mil 500 años-,
conocida como “Rigveda”:

“Mi esposa me mantiene distante, su madre me odia: el infeliz no
encuentra nada que lo consuele… Cuando me resuelvo a jugar con ellos,
mis amigos se apartan de mí y me dejan solo/ Cuando los dados
marrones, tirados en el tablero, se han sacudido, como una chica
aficionada, busco el lugar de reunión… Juega no con dados: no, cultiva
tu tierra de maíz. Disfruta la ganancia y considera que la riqueza es
suficiente”.

¿Mutará el enemigo hoy llamado “Mafia del Poder”? Apueste a que sí. El
juego se hace más complejo y por lo tanto más interesante al pasar a
la siguiente pregunta: ¿En qué momento ocurrirá esa mutación?, más
apasionante aún ¿cómo se llamará el nuevo enemigo? Nos vamos a
entretener mucho el próximo sexenio…

vicmarcen09@gmail.com