Por Rubén Cortés

Parece fijación con el pasado y cerrazón con el futuro: el octogenario director de la Comisión Federal de Electricidad canceló una red de energía limpia que beneficiaría toda la zona que viene desde Oaxaca hacia el centro del país.

Manuel Bartlett, de 83 años de edad, ex secretario de Gobernación con Miguel de la Madrid y actual titular de la CFE, paró el proyecto de la línea de transmisión Ixtepec (Oaxaca) – Yautepec (Morelos) para desahogar la energía eólica generada en el Istmo de Tehuantepec.

Esa obra costaría mil 200 millones de dólares. Unas 30 empresas habían pagado para participar en la licitación, pero les informaron que “no existen condiciones para continuar, en el marco de las estrategias financiera y de inversión actuales”.

La apuesta hacia los próximos años no son las energías limpias, sino la modernización de seis refinerías de petróleo existentes y la construcción de dos más, para incentivar el consumo de los combustibles contaminantes.

Y la justificación para tumbar la red de energía producida por vientos del Istmo es que “no existen condiciones” porque es otra “la estrategia financiera y de inversión para el fortalecimiento de proyectos prioritarios de gran magnitud”.

Vale leer la opinión de John Padilla, director general de la consultora de energía IPD Latin America, sobre esta pasión petrolera: “La inclinación nacionalista puede sonar muy bien en el papel, pero Pemex tiene 106 mil millones de dólares de deuda, un gran porcentaje de ella está denominada en dólares y está siendo garantizada de forma implícita por la exportación de crudo”.

Además de que las seis refinerías actuales se encuentran en su peor momento en 30 años, y son tan malas y viejas que es preferible no procesar crudo en ellas, porque pierden más dinero en hacer gasolina que el que se gana después de venderla a los consumidores.

Como sea, ya inició la construcción de la refinería de Dos Bocas, Tabasco, que responde a una estrategia de desarrollo de México centrada en la soberanía energética, para no tener que comprar gasolina a Estados Unidos en un plazo de tres años.

Hoy, 7.3 de cada 10 litros de gasolina que son consumidos en el país provienen de refinerías de Estados Unidos, pues a México (que consume a diario 129 millones de litros de gasolina) le resulta más barata comprarla allá que producirla aquí.

Y, vamos, tampoco es que al presidente le fascine el asunto de la energía eólica. En campaña, durante una visita a Baja California, comentó que “instalaron unos ventiladores, es absurdo que por beneficiar a unos cuantos se afecta un área natural”.

El caso es que deberán esperar un mejor momento: las 30 empresas que pretendían producir energía eólica aquí, como la suiza ABB, la alemana Siemens, la estadounidense GE…
Se van a China.