Encuestas cuchareadas

by linaresvillamild@gmail.com
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Por Víctor Martínez Ceniceros





¿Por qué razón, las encuestas sobre un mismo tema, dan resultados diferentes? ¿por qué en algunos casos, para la empresa encuestadora X, un gobernante aprueba, mientras para la empresa Y, el mismo político, en el mismo periodo medido, reprueba?



En buena medida, la variación de resultados, se debe al cuchareo, es decir, a la manipulación de los datos, por parte de las empresas encuestadoras. Esos ajustes son normales, se llevan a cabo con técnicas matemáticas especializadas, y resultan muy útiles para proyectar la opinión de una población de millones de personas, a partir de unas cuantas gentes, seleccionadas al azar.



Pero, vamos por partes, hacer una encuesta en la actualidad, es complicado. De entrada, el ejercicio de entrevistar a las personas cara a cara, la encuesta en el sentido más tradicional, empieza a ser sustituido, debido a lo costoso, por consultas a través de llamadas telefónicas caseras, al celular, Whatsapp, Facebook, mensajes de textos, o una combinación, sin embargo, la tasa de respuesta es baja, porque casi nadie atiende una llamada proveniente de una LADA extraña, o mensajes de texto sobre candidatos políticos.



Luego, utilizar redes sociales para solicitar opiniones acerca de política, implica un riesgo, el principal es que las respuestas recibidas por la encuestadora, estén dominadas por simpatizantes o haters de una causa o un político.



Aun así, debe garantizarse un ejercicio estadísticamente representativo, evitar errores de muestreo fake Gucci, en pocas palabras, tener la certeza de que el resultado, será el mismo que si se le hubiera preguntado al total de la población. Para ello, los datos crudos, las respuestas de las personas quienes se animaron a participar, deben ser verificados para determinar su validez estadística.



En caso de duda, o información incompleta, es cuando entra en acción el cuchareo, para ponderar, aplicar inferencias, suponer por cuál candidato votaría el porcentaje de personas, que debían estar representadas en mi ejercicio, pero no lo están, o eliminar el exceso de sobrerrepresentación de otro sector. Esto lo decide cada encuestadora, por eso la disparidad en los resultados.



Por ejemplo, según el INE, en México, la más alta participación ciudadana está en el segmento de población de 60-74 años. Si, como encuestador, en mis datos recolectados, este grupo no está bien representado, debo inferir matemáticamente, cuál sería el sentido de su participación, y eso no es totalmente certero.



Para distinguir las buenas encuestadoras, de las patito, en la vitrina metodológica, la información de transparencia que acompaña los resultados de una encuesta, no solo debería incluir los mismos datos de siempre, o sea, el índice de confianza, margen de error, etcétera, también debería mostrarnos, dónde se realizaron las ponderaciones y cuál fue la razón para hacerlo.

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