Por Jorge Morán

Los lineamientos del nuevo acuerdo comercial entre los países de América del Norte -el USMCA- no representan un beneficio para nuestro país, pues es Estados Unidos el que resultó favorecido en las negociaciones, argumentó el economista Enrique Rovirosa Miramontes.

El especialista mexicalense considera que contrario a los elogios que han sido pronunciados por representantes del sector empresarial, el acuerdo preliminar entre los tres países presenta muchas posturas que perjudican o ponen en desventaja tanto a México como Canadá ante Estados Unidos.

Esto debido a que ambos países cedieron ante las presiones que el presidente Donald Trump ha ejercido durante el poco más de un año que se han mantenido las negociaciones, al punto de que el sector automotriz, eje principal de la última reunión, fue de los más afectados ante las restricciones que Estados Unidos ha implementado para la exportación de vehículos.

“Lo ha logrado, finalmente tanto México como Canadá aceptaron el tema de la restricción al crecimiento de la industria automotriz en ambos países y de alguna manera (Estados Unidos) prácticamente logró todo lo que se proponía en ese sector”. Expresó.

De igual forma se implementó un periodo de conclusión: El nuevo Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por sus siglas en inglés) concluirá en 16 años, y será puesta a revisión cada seis. Muy cercano a la cláusula “sunset” que propuso el gobierno norteamericano.

“También ahí logró que tanto Canadá como México cada seis años se tengan que volver sentar a estar pasando otra vez por este proceso tortuoso en el que Estados Unidos puede volver a cambiar las reglas y cambiar algunos de los contenidos del acuerdo con ventaja cada vez mayor para él”.

Rovirosa Miramontes refirió los beneficios que el acuerdo propone para el sector energético estadounidense, el cual le otorgará a las empresas petroleras extranjeras la posibilidad de demandar al gobierno mexicano ante tribunales norteamericanos ya sea por el incumplimiento de un contrato o un cambio legislativo, lo cual atenta contra la soberanía nacional en este rubro.

Finalmente, reconoció que uno de los aspectos positivos de finalmente llegar a un acuerdo con ambos países es que “tranquiliza” los mercados internacionales y por ende el tipo de cambio del peso se normalizará ante el dólar.