Por Eliott Valdez Montaño

Después de que la licitación para refinanciar la deuda del Gobierno del Estado fuera declarada desierta, tras el rechazo de los bancos a participar, dirigentes de organismos empresariales comentaron que la medida fue la adecuada, tras las consecuencias que el refinanciamiento traería para las finanzas estatales.

Rodrigo Llantada, presidente del Consejo Coordinador Empresarial señaló que desde que se revisó el decreto 335 aprobado por el Congreso Local, donde se autorizada al Gobierno Estatal el refinanciamiento, la iniciativa privada detectó que no habría beneficio para la sociedad, pero sí un costo importante en materia financiera.

Así mismo, señaló que más allá de la “amenaza” hecha por el gobernador electo Jaime Bonilla en el sentido de investigar a las instituciones financieras que apoyaran el refinanciamiento, era más preocupante que a unos meses de que concluyera la administración se realizara una reestructuración de la deuda sin consultar al próximo gobierno estatal.

Por su parte, Ernesto Elorduy, dirigente de Coparmex Mexicali, indicó que como ciudadano y empresarios preocupa que situaciones como las de este tipo demuestran que no se está dando un buen trabajo de transición.

Señaló que la Ley de Disciplina Financiera establece que tres meses antes de que concluya una administración estatal se deben tener cubiertos los créditos de corto plazo, por lo que la decisión tomada por el Poder Ejecutivo al declarar desierta la licitación para refinanciar una deuda solamente genera incertidumbre, dado que el próximo gobierno no plantea una propuesta para atender la situación financiera.