Por Eliott Valdez Montaño

Este lunes 17 de septiembre faltarán 75 días para que Andrés Manuel López Obrador rinda protesta como Presidente de la República. Mientras Enrique Peña Nieto está concluyendo de una manera no muy grata su administración, salpicada por la corrupción manifiesta en otro escándalo generado por su titular de SEDATU, Rosario Robles, el tabasqueño inicia su gira del agradecimiento con un optimismo rampante; de hecho, una de las sedes de este recorrido será precisamente Mexicali, a donde AMLO llegará el 20 de septiembre.

Sin embargo, AMLO está reconociendo que será muy difícil emprender el camino a lograr todos sus objetivos y promesas de campaña, sobre todo porque se da cuenta de que recibirá un país con severos problemas económicos, prácticamente “en bancarrota”, así lo manifestó hoy en Nayarit, en donde inició la gira mencionada anteriormente.

Y aunque él asegura que va a cumplir todos sus planes de campaña, la realidad es que quienes esperan que a partir del 1 de diciembre el país se va a transformar por arte de magia, tendrán que ser pacientes, porque todos los cambios planteados por AMLO no surgirán de la noche a la mañana.

Por ejemplo, aquellas becas de 3 mil 600 pesos mensuales para los “ninis” no se entregarán solamente para quienes extiendan la mano y pidan; se ha planteado que sea un estímulo para aquellos que participen en programas de vinculación con las empresas que participen en este programa. Así mismo, se plantea incrementar la edad de jubilación de los 65 a los 68 años, a partir de una reforma al sistema de pensiones que ha quedado obsoleto y deficitario a las finanzas nacionales.

El próximo presidente sabe que tendrá que hacer un esfuerzo extraordinario para cumplir con sus promesas, porque más de la mitad del electorado confió en él y ha generado altas expectativas en ellos, como en todos los mexicanos, que independientemente de la afiliación política, estarán muy atentos a la llamada “cuarta transformación” del país.

Aunque un servidor no le entrará al discurso que los opositores gritan de “exigirle que cumpla sus promesas” cuando ni siquiera es presidente, lo que es claro es que López Obrador empieza a vivir la “hora de la verdad”, el momento en que la situación actual del país lo empieza a consumir y lo llevará a replantearse sus propuestas.

Posdata.- En otro tema, muy diferente al que revisamos en este artículo: Quizá ha escuchado que “lo que Juan dice de Pedro dice más de Juan que de Pedro”, pues bien, esta frase se aplica muy bien a la actitud de la empresa cohetera ante la decisión del Gobierno del Estado de no utilizar juegos pirotécnicos en la ceremonia del 15 de septiembre en Mexicali. Una iniciativa que puede ser el parteaguas de una serie de acciones que deberían replicarse en pro del medio ambiente; sin embargo, las publicaciones en redes sociales de la fábrica de cohetes dan una mala señal. Imagínese que esa actitud la tomara cualquier empresa con un cliente que decide ya no adquirir sus productos. ¿o cuál es su percepción?