Aunque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) determinó liberar el viernes los 2 mil 400 millones de pesos que fueron congelados a los hospitales públicos de alta especialidad, dependientes de la Secretaría de Salud, la normalidad aún no se observa.

En hospitales como el Instituto Nacional de Cancerología (INCan), el Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa”, el Instituto Nacional de Rehabilitación, el Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubirán” o el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, permanece la instrucción de “limitar cirugías electivas”, “reducir el número de consultas”, “posponer entrega de medicinas” y “desarrollar actividades médicas de urgencia con el menor número de personal posible”.

Personal médico y administrativo de estos centros de salud de alta especialidad consideró que la situación de “crisis hospitalaria” puede normalizarse en una o dos semanas, pero sólo dependiendo de que realmente “caiga el recurso” que anunció Hacienda.

El jueves de la semana pasada, directores de 26 institutos y hospitales de salud de alta especialidad presentaron a diputados federales un diagnóstico desolador en el sector, con un déficit presupuestal que suma 2 mil 464 millones de pesos en los últimos seis meses.

En el documento que entregaron a legisladores se señalaba que “entre las afectaciones por recortes presupuestales y reorganización, se presentan disminución o cancelación del presupuesto para suplencias, turnos extras, outsourcing; deterioro del clima laboral, con incertidumbre del personal”.

A esto se le sumó una carta de médicos del Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, que circuló el viernes en redes sociales, dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que hacen patente su inconformidad por la crisis presupuestal y de servicios médicos que atraviesa esa institución.

Los médicos de ese centro de salud señalan que “debido a las políticas de austeridad y cambios en la forma de administración de los recursos, el HIMFG disminuirá al 50 por ciento los procedimientos de anestesia”.

“Nos preocupa que se disminuyan en 50 por ciento programas en los que el HIMFG ha sido pionero y líder en México, por ejemplo: tratamientos de quimioterapia a niños con cáncer, estudios de tomografía y resonancia en niños, tratamiento de cardiopatías congénitas sin cirugía, trasplante de riñón, corazón e hígado, porque no es posible administrar una anestesia por no tener los insumos y equipos”, detallan.

A las pocas horas, el secretario de Salud, Jorge Alcocer, aseguró que no habrá “recortes ni congelación” de recursos para este sector y anunció que la Secretaría de Hacienda ya estaba liberando los 2 mil 464 millones de pesos.

Pero la crisis en el sistema de salud también se abrió en otro frente, luego de que el Sindicato Independiente de Trabajadores del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (SITISSSTE) convocó para hoy a una movilización en la glorieta del Ángel de la Independencia para exigir al gobierno federal el cese de recortes, despidos injustificados y desabasto de medicinas.

En cambio, el director general del IMSS, Zoé Robledo, rechazó que exista una crisis severa en la institución, ya que “si estuviera detenido o paralizado, el país lo estaría también”.