CARACAS.

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, llegó ayer a Venezuela para analizar la situación del país ante una grave crisis que ha orillado a cuatro millones de personas a salir de su país.

Tras su llegada al Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar, Bachelet se reunió con el canciller Jorge Arreaza.

Durante su estadía se reunirá con el presidente Nicolás Maduro y con el opositor Juan Guaidó, reconocido como mandatario interino por medio centenar de países.

El viernes, antes de concluir su visita, emitirá ante la prensa una declaración final.

Horas antes de la llegada de la expresidenta chilena, unas 18 personas detenidas desde mayo durante protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro fueron liberadas.

La expresidenta chilena se encontrará con un país cuya economía se redujo a la mitad entre 2013 y 2018, y donde la producción petrolera perdió dos millones de barriles diarios en la última década.

Una situación que ha llevado a que un cuarto de la población, equivalente a 7 millones, necesite ayuda humanitaria, según la ONU.

Maduro afirmó que espera que la visita ayude al país. “Esperamos que sea para bien, escuchar recomendaciones, propuestas de alto nivel profesional, para que Venezuela mejore”, dijo.