Argentina intenta este jueves contener una crisis financiera, pero en el mercado la moneda local la divisa tiene peor caída diaria desde diciembre del 2015 frente al dólar, lo que genera desconfianza y críticas de empresarios e incertidumbre entre los inversores.

El peso argentino cae 13.44 por ciento, a 38.53 unidades por dólar. En la jornada la divisa llegó a registrar un piso récord intradía de 41.36 pesos por billete verde.

El desplome provocó que el Banco Central de Argentina vendiera este jueves 330 millones de dólares al cierre del mercado con el objetivo de morigerar la abrupta caída del peso, en momentos de una creciente desconfianza sobre la política financiera del Gobierno y de temores a un eventual incumplimiento de pagos soberanos.

La colocación de los 330 millones de dólares tuvo un precio promedio de 38.7102 pesos y un mínimo adjudicado de 37.03 pesos.

El Banco Central acumula ventas por mil 40 millones de dólares de sus reservas en la semana, cifra que se eleva a 2 mil 76 millones en agosto y sube a 13 mil 511 millones en el año.

Las reservas provisorias de la entidad ascendían a 54 mil 301 millones de dólares al miércoles

Operadores del mercado remarcaban que el nerviosismo de sus actores era de los más exaltados en los últimos tiempos, frente a una moneda soberana que perdía más de la mitad de su valor frente al dólar solo en el 2018, con una inflación que cada vez recorta más el poder adquisitivo de la población.

El desplome se da a pesar de que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, anunció que se acelerará una reducción del déficit fiscal para traer tranquilidad a un mercado que desde mayo ha estado bajo presión.

Poco después, el Banco Central argentino informó de un incrementó su tasa de política monetaria a un 60 por ciento anual, desde el 45 por ciento, y de un alza de cinco puntos porcentuales de los encajes bancarios con la idea de quitar liquidez del sistema.

Argentina, que ha atravesado por severas turbulencias financieras, acordó un préstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 50 mil millones de dólares, que le compromete a reducir su déficit a un 1.3 por ciento del producto bruto interno en 2019.

“Se está trabajando en la instrumentación para adelantar nuestras metas para el año próximo para reducir ese riesgo financiero, lo cual va a llevar necesariamente a que tengamos que seguir discutiendo como acelerar también el camino hacia el equilibrio fiscal”, dijo Peña en la conferencia anual del Consejo de las Américas.

Tras el evento, el funcionario dijo a periodistas que el Gobierno argentino ha cometido errores, pero que el país va en la dirección correcta.

Sin embargo, el presidente de la Cámara de la Construcción, Carlos Weiss, dijo a Reuters que “estos bruscos aumentos del dólar y (de) la tasa de interés hacen inviable cualquier actividad productiva (…) Son cimbronazos que lo que hacen en forma puntual es frenar proyectos, no solo nuestros. La economía se paraliza. Nadie sabe cuánto es el valor del dólar”.

El presidente de la empresa comercializadora de café Cabrales, Martín Cabrales, consideró que Argentina va “tener recesión por bastante tiempo, por lo menos este año y principios del año que viene”.

Como consecuencia de la profunda depreciación de la moneda, la bolsa de Argentina subía el jueves un 6.5 por ciento por recompras de acciones de empresas con negocios de exportación.

El presidente argentino Mauricio Macri anunció el miércoles que se acordó un adelanto de fondos con el FMI para garantizar el financiamiento del país, en medio de temores a una potencial cesación de pagos de deuda.

Sin embargo, tampoco su palabras lograron poner un freno a la depreciación del peso argentino.

Los diferenciales de la deuda argentina en dólares subían frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos y el costo de asegurar las obligaciones también aumentaba, lo que hace más difícil el financiamiento externo para el Gobierno.