Masacre rusa en un mercado de Ucrania: 17 civiles muertos en Kostiantinivka

by linaresvillamild@gmail.com
0 comentario

A la hora punta, en el lugar más concurrido, los cuerpos de los muertos semiquemados sobre el suelo alrededor del cráter del misil con la compra desparramada, coches arrugados por la explosión, árboles cortados por la metralla y un incendio consumiendo lo que queda de las tiendas.

Vladimir Putin, el líder que prometió salvar a los rusófonos de Ucrania en febrero de 2022 es el que los está matando.

Mientras que Rusia pierde día a día y metro a metro el territorio que aún controla en Ucrania, sigue provocando masacres de civiles ucranianos en ciudades de habla rusa como Odesa, Mikolaiv, Jarkiv, Kramatorsk, Dnipro…

Este miércoles, en la ciudad de Kostiantinivka, región de Donetsk, un misil reventó el mercado central matando, de momento, a 17 personas e hiriendo a 31. Los vídeos los ha compartido el presidente Zelenski en sus perfiles.

El arma del crimen es, de nuevo, un proyectil antiaéreo S300 convertido en misil de ataque a tierra. Con esa estrategia de terror, el régimen de Vladimir Putin, ya en busca y captura por crímenes de guerra, va vaciando cada vez más los territorios del Donbás que escapan de su control, pero sin que eso tenga repercusión alguna en el frente.

El emplazamiento de este mercado en esa ciudad es conocido por todos, como sus horarios de apertura. Lo sabe Rusia porque tiene informantes sobre el terreno. Hace dos meses destruyó una pizzería llena de gente en Kramatorsk y hoy un mercado. No son ataques fallidos, sino perfectamente elegidos.

Con el bombardeo masivo de las grandes superficies en las afueras, la población civil sólo puede abastecerse en estas tiendas para comer. Desde que comenzó la invasión, las tropas de la Z han gastado enormes recursos no sólo en combatir la resistencia ucraniana, sino en atemorizar y castigar a la población local.

Esta ciudad está a unos kilómetros de Bajmut, reducida a escombros por el ejército ruso tras ocho meses de combates.

El bombardeo del mercado de Kostiantinivka, tan común en las tácticas rusas en Siria, donde solían atacar las colas del pan, igual que la aviación de Asad, se une a otras matanzas perpetradas por el régimen de Moscú en las ciudades del Donbás que no controla, como Kramatorsk (cuyo atentado en la estación del 22 de abril de 2022 causó 56 muertos que huían de la ciudad con dos misiles Tochka-U), Sloviansk, donde es extraña la semana que no cae una lluvia de misiles en el centro de la ciudad, y Pokrovsk, donde hace unas semanas otro proyectil destruyó un hotel y una pizzería frecuentada por trabajadores humanitarios y periodistas.

El fracaso ruso en el frente siempre va acompañado de nuevas masacres de civiles en la retaguardia. Los avances ucranianos en Zaporiyia no traen buenas noticias para Rusia. Esta es la manera que tiene el Kremlin de desviar la atención sobre una realidad difícil de asumir.

Los objetivos de Putin no se están cumpliando y ya parece imposible que jamás se cumplan. Tras año y medio de guerra, ni Kiev ha caído, ni Zelenski está en una prisión de Siberia ni la OTAN ha desaparecido. Al contrario, todos sus enemigos están hoy más fuertes que en febrero de 2022.

La propaganda rusa culpó del bombardeo a un avión ucraniano, perteneciente a esa aviación que los mismos propagandistas hace tiempo que dijeron haber destruido.

Es el mismo giro argumental que inventaron con el derribo del vuelo MH17 en 2014. Para ellos siempre es el enemigo el que mata a su propia gente.

Con información de EL MUNDO

You may also like

Sobre Nosotros

Promover una comunidad informada, critica, participativa, educada, colaborativa y empoderada, para que seamos responsables de nuestra propia calidad de vida asumiendo un rol activo en el acontecer público.

Newsletter

Últimas noticias

@2024 – Todos los derechos reservados.