Liverpool cumplió con la más grandiosa de sus memorables remontadas para acceder a la final de la Liga de Campeones, al vencer 4-0 al Barcelona de Lionel Messi en Anfield para revertir un déficit de tres goles tras el partido de ida.

Divock Origi y Georginio Wijnaldum firmaron sendos dobletes para catapultar al club inglés a su segunda final seguida en la máxima competición europea. La cita será el 1 de junio en Madrid, a la espera de conocer el ganador de la otra serie entre Ajax y Tottenham.

Fue apenas la tercera vez en la historia de la Copa de Europa que un equipo le da la vuelta a un marcador de tres goles en contra tras la ida de una semifinal para instalarse en la final. Los otros fueron Panathinaikos en 1970-71 y Barcelona en 1985-86. Nadie lo había hecho en la era de la Liga de Campeones.

La remontada asomaba como una quimera, dado que Liverpool se presentó sin dos de dos de sus delanteros titulares, Mohamed Salah y Roberto Firmino.