Por Eliott Valdez Montaño

Tras los cambios realizados en materia de control de accesos, tecnología, así como traslado de reos, se ha recuperado el control de las cárceles en Baja California, por lo que no hay tráfico de drogas ni autogobierno en los penales, refirió David Limón Grijalva, Subsecretario del Sistema Estatal Penitenciario.

En entrevista radiofónica para Enlace Informativo, indicó que recientemente el centro de reclusión El Hongo III se convirtió en un penal de máxima seguridad, a la cual se trasladó a cerca de 800 reos que presentaban problemas de consumo de drogas en el penal El Hongo I, por lo que las condiciones cambiaron y esto derivó que se presentaran quejas ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Sin embargo, el funcionario indicó que en ningún momento se dieron hechos de maltrato ni de tortura, sino que el protocolo de un penal de máxima seguridad exigía otro tipo de condiciones en la que los internos no estaban de acuerdo.

Señaló que han hecho revisiones frecuentes junto con el Ejército Mexicano, encontrándose muy pocas cantidades de droga que son introducidas por algunos familiares; sin embargo, se ha invertido en tecnología operativa con la cual se detecta la entrada de sustancias u objetos prohibidos en las cárceles bajacalifornianas.

“El objetivo es que en los penales hay control y gobernabilidad, y en este sentido nos ubicamos en los primeros lugares a nivel nacional (…) si existiera autogobierno se violentarían derechos humanos y lo que existía antes era precisamente antes”

Limón Grijalva reconoció que la sobrepoblación sigue siendo una situación que cambia de manera constante, principalmente por las disposiciones del Sistema Penal Acusatorio; sin embargo, en tres años se pudo reducir un poco más de 25%, al pasar de 16 mil internos a cerca de 11 mil 400.