Las autoridades de Pekín han cancelado todas las celebraciones a gran escala del Año Nuevo chino en un esfuerzo por contener la creciente propagación del coronavirus de Wuhan. Se trata de una decisión sin precedentes después de la muerte de al menos 17 personas en el país y a solo unas horas de que den comienzo las celebraciones, que se extienden desde el sábado 25 hasta el 8 de febrero.

“Con el fin de controlar la epidemia, proteger la vida y la salud de las personas, reducir la reunión masiva y garantizar que las personas tengan un Festival de Primavera armonioso y pacífico, se decide cancelar todos los eventos a gran escala, incluidas las ferias de los templos en Pekín a partir de hoy”, confirma el departamento de Cultura y Turismo de la capital china.

“Los ciudadanos deberán fortalecer las medidas preventivas y apoyar la decisión. Notificaremos los cambios de política con el desarrollo de la epidemia y les deseamos a todos los ciudadanos un feliz Festival de Primavera”, continuó el comunicado.

China cierra otras dos ciudades cerca de Wuhan
De forma paralela a esta decisión, la ciudad china de Huanggang, cercana a Wuhan -epicentro del brote de neumonía vírica-, ha anunciado este jueves que también suspenderá a partir de medianoche todo el transporte y pidió a los ciudadanos que no salgan de la urbe sin “razones especiales”. Asimismo, otro municipio cercano a Wuhan, Ezhou, anunció que la estación de tren local quedará cerrada hasta nuevo aviso.

Huanggang tiene más de 6 millones de habitantes y Ezhou, un millón, lo que eleva a unos 18 millones de personas los que se encuentran ya en está cuarentena ‘de facto’ iniciada esta mañana en Wuhan, donde todos los transportes quedaron suspendidos para tratar de contener la propagación del brote.