Por Jorge Morán

En respuesta al comunicado dado a conocer por el delegado de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la entidad, Carlos Enrique Ramírez Escamilla, en el que afirmó que la dependencia federal ha cumplido con la entrega de recursos extraordinarios al sector educativo de Baja California, el Gobierno del Estado ha emitido un nuevo posicionamiento.

La administración estatal señaló que el delegado de la SEP se encuentra desinformado de la situación real en torno a los recursos solicitados, pues informa que mediante un oficio fueron solicitados a la federación apoyos extraordinarios por un monto de 4 mil 217 millones 670 mil pesos para ser destinados para el pago de a sueldos, prestaciones, jubilaciones y diferencial de retiro, al igual que para el apoyo del Sistema Educativo de Tijuana.

“Prueba de esto es el oficio no. 704, firmado por el Secretario de Educación Estatal y el Secretario de Planeación y Finanzas de Baja California, donde en atención al Artículo 25 de la Ley General de Educación y en el marco del Programa Presupuestario U080 “Apoyos a Centros y Organizaciones de Educación” a través del cual la federación otorga apoyos financieros a las entidades federativas que requieren de dicho apoyo, se le solicita a la Oficial Mayor de la Secretaría de Educación Pública, Irma Adriana Gómez Cavazos apoyos extraordinarios debido a la alta carga educativa que enfrenta el Estado”. Se lee en el comunicado.

Sin embargo dicha solicitud fue rechazada por la directora General de la Secretaría de Educación Pública, Mónica Pérez López, argumentando que era imposible atenderla debido a los ajustes, reducciones presupuestarias y económicas del país.

“Cabe aclarar que este año no solo no se ha destinado recurso extraordinario en materia educativa, sino que sistemáticamente el monto de recursos federales ha ido disminuyendo en los últimos tres años, hasta llegar a cero pesos en el 2018”.

Denunciaron una disparidad en los recursos que se le proporcionaba al estado, pues aseguraron en Baja California el 50% de los maestros son atendidos con recursos estatales, a diferencia del resto de las entidades federativas donde aportan entre el 0 al 15% de recursos propios.

A esto se le suma una mayor cantidad de maestros jubilados en comparación a anteriores administraciones estatales y un rezado originado en ellas, lo cual ha generado un desbalance presupuestal, por lo que si bien se había logrado solventar con recursos propios del estado, este mes se tuvo una complejidad financiera y no fue posible cubrir con el pago de la nómina.

“El Gobierno del Estado considera importante que los maestros jubilados sepan que, si se les va a pagar, en cuanto se solventen estos contratiempos financieros provocados por la falta de recurso federal. Estamos a la espera de las propuestas de peticiones de créditos a corto plazo, debiendo tomar el camino por la que mejor convenga al Estado, para solventar los pagos a los maestros jubilados”.