Una de las habilidades que produce mayor bienestar y riqueza en un ser humano es el uso de su tiempo. Todos vamos a morir algún día y la única razón de que no deseamos hacerlo ahora mismo es el espacio entre hoy y cuando ese momento llegue, la única razón es ese tiempo y lo que haremos en él.

Honrar lo que vamos a hacer en ese limitado espacio de
tiempo se convierte en la pregunta mas fundamental que cualquier ser humano
puede tener para si mismo. ¿Para que deseas tener más tiempo de vida?

Una de las enseñanzas que más ha transformado mi vida y me ha invitado a pensar en el uso sabio del tiempo, es el principio que Stephen Covey presenta en su popular libro “Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva”, en el que realiza una metáfora con un recipiente que representa nuestro tiempo limitado, llenándolo de arena que representa las actividades de poca importancia, y grandes rocas que representan nuestras prioridades que hemos definido al tener claro nuestra filosofía, nuestra visión, nuestro propósito de vida y los objetivos que buscamos. Al llenar el recipiente de arena, que son las actividades sin importancia que tradicionalmente llenan nuestro día, las rocas que son las prioridades y proyectos importantes para lograr nuestros objetivos simplemente no caben en el recipiente.

Una vez de pensar de esta forma, el tiempo parece ser muy
limitado y tener claridad sobre lo que son las prioridades resulta ser una
actividad fundamental en la vida de las personas, por supuesto en el mundo de
los negocios y las organizaciones que se forman de personas desean lograr
objetivos colaborativos.

Tomé este principio y algunos otros derivados de mis estudios sobre neuro-ciencia y programación neuro- lingüística para desarrollar una metodología en la que ayudo a mis clientes a ser muy conscientes de lo limitado de su tiempo y promover que declaren con consciencia sus prioridades y que llenen su tiempo de estas actividades relacionadas con sus prioridades. Lo anterior utilizando su agenda digital que compromete su tiempo a esas prioridades (rocas) pero también un “planner” que les permite clarificar su intencionalidad cada día.

El cambio de el hábito de la gestión del tiempo es el mejor hábito que cualquier persona pueda desarrollar, por ello siempre explico a mis clientes que este no interviene tanto lo racional, ya que todos pensamos en tener mejores hábitos de productividad, sino uno emocional ya que la dificultad en hacerlo en la práctica.

Por ello se requiere de herramientas que involucran lo emocional y con ello la creación de estímulos que producen placer y nos premian en el corto plazo. Estos estímulos deben producir bioquímicos que son neuro-transmisores por que mandan señales a nuestro sistema nervioso y que nos hacen sentir bien al asociar el nuevo hábito con algo placentero, por ejemplo uno muy motivante es visualizarnos con la identidad que estamos construyendo. Las rutinas de visualización diarias y ejercicios que involucren asociar estas emociones positivas y sus estímulos con los nuevos hábitos son la clave.

Es aun más poderoso en el objetivo de cambiar los hábitos para bien cuando relacionamos estos nuevos hábitos con nuestra identidad y creencias mas profundas, pero imaginando que ya somos la persona que ya tiene esos hábitos. No tomamos un nuevo habito, somos ese nuevo hábito. No somos quién “trata de ser productivo”, sino que “ya somos productivos”, es decir pensamos y usamos un lenguaje en el que la productividad es parte de nuestra forma de ser, de nuestra identidad”.

Hacer una estructura de rutinas con mucha claridad de qué nuevo haremos, cómo, donde en que contexto, resulta ser fundamental para re-programar nuestro cerebro y nuestro sistema nervioso al adoptar nuevos hábitos. Reconstruir los “anclajes” externos e internos de los cuales somos inconscientes, hacer evidentes estímulos en nuestro medio ambiente que nos inviten a seguir nuestra rutina de nuevos hábitos y programarnos emocionalmente para ello, es parte de mi formula para ayudar a mis clientes en ese propósito.

Nuestros actuales hábitos se han formado de manera inconsciente pero están condicionados a estímulos externos e internos que se llaman “anclas” que condicionan el inicio del proceso de nuestro comportamiento, que activan el algoritmo del comportamiento o emoción programado por meses o incluso años, y que dentro del proceso de ese algoritmo se produce una gran dosis de bioquímicas que nos ofrecen recompensas emocionales y que resultan ser adictivas.

Por ello para adoptar nuevos hábitos de productividad y enfocarnos en ser grandes “logradores”, lo principal es:

1) Trabajar con un sistema consciente de prioridades del uso de nuestro tiempo en función a la claridad que logremos durante nuestro proceso de coaching sobre nuestra identidad, nuestras creencias más significativas y nuestros objetivos.

2) Crear una estructura o sistema de rutinas bien definidas que nos ayude a seguir tareas y actividades asociadas a nuestras prioridades. Estas con una serie de estímulos y condicionamientos claros y poderosos para tener nuevas “anclas” externas e internas que inicien el nuevo algoritmo.

3) Trabajar en rutinas de condicionamiento emocional, visualización de las intenciones del día y entre un tipo de actividad y otra. Se trata de concentrarnos en una actividad a la vez poniendo todos nuestros recursos y ya no solo de llenarnos de muchas actividades, ya que ahora hacemos solo cosas muy importantes que demandan de nuestra atención.

4) Crear una entorno adecuado para adoptar nuestros nuevos
hábitos de uso de tiempo y productividad, lejos de distracciones, escondiendo
“anclajes” que nos inviten a nuestros viejos hábitos improductivos o negativos.

5) Establecer acuerdos con los demás para poder “esconder”
esos “anclas” de algoritmos de malos hábitos para hacer evidente las “anclas”
que detonen el algoritmo de los hábitos que estamos adoptando.

Este último punto es especialmente importante cuando
trabajamos con el hábito de la gestión de prioridades en el tiempo, toda vez
que tenemos muchos “ladrones” de nuestro tiempo que interactúan con nosotros y
que nos van a condicionar.

Necesitamos poner reglas a los demás sobre el uso de nuestros tiempo y hacerles ver nuestro enfoque de prioridades para realizar un esfuerzo colaborativo de ello, ya que trabajamos en equipo y en medio de un entorno social, incluso con nuestra familia y amigos no solo en el hábito laboral empresarial. Requerimos de hacer nuevos acuerdos sociales a nuestro alrededor.

Nuestro proceso de coaching hace espacial énfasis en el uso de las prioridades y la gestión de nuevos hábitos que promuevan la productividad y que se alineen con los grandes objetivos de nuestros clientes. Es el caso de nuestra metodología de Ejecución Consciente que lleva al crecimiento ordenado pero exponencial de las empresas al utilizar los principios de la gestión de nuevos hábitos sociales en la empresa que detona su potencial y permite multiplicar los talentos y recursos de todos que participan en el equipo y en la empresa.

Mauricio Bustos Eguía,

Coach Empresarial & Fundador de Elévate

mbustos@elevate.com.mx