Por Rubén Cortés

Es el aviso del año en que el turismo vivirá en peligro en México: Cancún, que aporta la mitad de las llegadas de extranjeros y de los ingresos en divisas, está entre las ciudades donde sus habitantes se sienten más inseguros, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública del INEGI.

Un 92.8 de quienes habitan en el principal destino turístico de América Latina consideran que vivir en el balneario es inseguro, un sentimiento sólo superado por quienes residen en Ecatepec, Estado de México (96.3 por ciento).

Cancún es el mascarón de proa de las malas noticias. Ayer, el secretario de Turismo admitió allí mismo que México no sólo pasó del sexto al séptimo lugar en entre los países más visitados, sino también en captación de divisas, que era de 22 mil 509 millones de dólares.

Sin embargo, Pablo Azcárraga, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico fue más directo: también bajaron 15 por ciento las utilidades de las empresas turísticas durante el primer trimestre de este año, considerada “temporada alta”.

Pero, justo en ese primer trimestre, Miguel Torruco estuvo enfrascado en trasladar a Chetumal las oficinas de la Secretaría de Turismo, como si eso fuese a resolver, por ejemplo, que con la crisis del turismo el fisco dejará de recaudar 20 mil millones de pesos.

Es decir: el daño ya está hecho, porque generalmente las empresas recaudan 60 por ciento de sus utilidades en el primer trimestre; mientras nuestro titular de Turismo cambia sus oficinas al Caribe, convencido de que dirigir desde un destino de sol y playa vaya a atraer turistas.

Porque él tiene otros datos, al igual que sus colegas de la 4T: “Este año vamos a crecer 4.7 por ciento en turismo, pero sobre todo vamos a crecer más en captación de divisas”. Por favor, si Cancún, que es la locomotora, registra una caída del 18 por ciento en la demanda de pasajeros en 2019.

Cancún, donde un 92.8 de los lugares aseguran en lenguaje coloquial que allí hasta los perros andan con navaja, debido a la inseguridad. Y eso que el gobierno federal sigue enviando soldados para vigilar la playa: mil 100 llegaron en las últimas semanas.

Aunque la tendencia a la baja en la llegada de turistas internacionales no es exclusiva de nuestro polo estrella, pues también está confirmada para otros destinos, como Huatulco, Mérida, Tapachula y Villahermosa, según los reportes de Aeropuertos del Sureste.

El declive es general, pues: en Huatulco la caída ha sido de 10.3 por ciento, en Mérida de 4.9 por ciento, en Tapachula de 22.9 por ciento y en Villahermosa de 49.3 por ciento. Ah, pero Torruco anda cambiando sus oficinas para el Caribe.

Todo es una trivialidad, caramba.